La Comisaria de esta ciudad alertó a los padres de familia, ya que durante esta temporada vacacional las niñas, niños y adolescentes pasan más tiempo en celulares, tabletas y computadoras, lo cual incrementa el riesgo de que sean víctimas de grooming, cuyo término se refiere a las formas delictivas que implican a un adulto que se pone en contacto con un menor de edad con el fin de ganarse su confianza para luego involucrarle en una actividad sexual.
Indicaron que esta práctica tiene diferentes niveles de interacción y peligro, desde hablar de sexo y conseguir material íntimo, hasta llegar a mantener un encuentro sexual, ya que se trata de un proceso en el que se produce un vínculo de confianza entre la víctima y el acosador, pues el agresor intenta aislar poco a poco al menor, y lo consigue desprendiéndolo de su red de apoyo y generando un ambiente de secretismo e intimidad.
“En el caso del grooming el abusador envía, a través de un medio tecnológico, material sexual al niño o niña, además, se suele hacer pasar por menor y adapta el lenguaje a la edad de la víctima, es una violencia igual de real que la física, pero de la que no se puede huir tan fácilmente”, señalaron.
Explicaron que, ante un fenómeno tan complejo, la respuesta debe ser integral y la forma más eficaz de actuar contra la violencia viral, es la prevención, siendo que, es necesaria una educación afectivo-sexual, que forme a los más jóvenes en materia de sexualidad, y al mismo tiempo es importante la formación en un uso seguro y responsable de las herramientas digitales.
Mencionaron que, de forma definitiva, la comunicación y la educación afectivo-sexual, juntas con el apoyo del entorno más cercano a los menores, son las herramientas más eficaces, tanto para prevenir la violencia, así como para no dejar que continúen sus consecuencias a largo plazo.
Finalmente, dieron a conocer que de acuerdo a datos de la Policía Cibernética se ha alertado sobre los casos de grooming en aplicaciones como Facebook o Instagram, por lo que es importante hacer un llamado a los padres de familia para que mantengan vigilados a sus hijos y sobre todo, establecer horarios para el uso de aparatos tecnológicos y restringir ciertas páginas para cuidar sus hábitos digitales.
Fernando Reyes / IGAVEC











































