Toda la alegría del corazón de nuestro estado de Oaxaca se contagia hasta las paradisíacas Bahías de Huatulco, donde estamos muy animados recibiendo a los turistas que llegan felices después de disfrutar del folclor, la gastronomía, la cultura y las tradiciones de nuestra bella tierra oaxaqueña.
Aquí, en Bahías de Huatulco, cuya agencia municipal es oficialmente Santa Cruz Huatulco, existe una gran historia. Me alegra saber que hay personas que, con amor y una enorme pasión, trabajan arduamente para preservar las tradiciones y mantenerlas vivas hasta nuestros días. Gracias a ese esfuerzo, las nuevas generaciones también pueden conocer su historia, su cultura, su gastronomía y toda esa esencia que les brinda una identidad única a los huatulqueños. Porque nosotros también formamos parte de Oaxaca y, por ello, somos parte del Corazón Cultural de México.
Por ello, les comparto una fotografía casual de algunas de esas personas a las que me refiero: el señor Fernando Arellano Martínez, su esposa, Sonia Cruz Martínez, y César Arellano Cruz, con quienes coincidimos en el parque central de La Crucecita. Aprovecho también para enviar un afectuoso saludo a todos los integrantes de la Cooperativa Ecoturística Cruz del Monte, quienes se dedican a preservar la historia y las tradiciones, además de promover el turismo de naturaleza en Huatulco, entre muchas otras acciones.
Su compromiso y dedicación nacen del profundo amor que sienten por su tierra. Afortunadamente, ese entusiasmo ha inspirado a muchas personas que se han sumado a sus objetivos y han respaldado sus proyectos para que continúen creciendo y dando grandes frutos. ¡Enhorabuena! Les envío un fuerte abrazo y mis mejores deseos para que Dios continúe bendiciendo esta admirable labor.












































