El mundo sigue su marcha y a pesar de las fuertes lluvias del verano, las aguas pluviales no logran arrastrar del concreto hidráulico las heces o excremento de los perros callejeros que defecan por donde quiera: en el centro del “pueblo mágico”, barrios, colonias, edificios públicos, monumentos históricos, zócalo, cancha municipal, entre otros espacios.
Así lo comentó el ciudadano Avelino Martinez, quien recomendó a los que tienen hoy en sus manos la posibilidad de cambiar el rostro urbano de Huautla, actuar pero ya, y sin contemplaciones o lamentos frenar el aumento de canes. Y para aquellas familias que les gusta criar animales domésticos, ser más responsables y no abandonarlos a su suerte cuando éstos ya envejecen, ya que los perros y gatos buscan comida y de paso defecan en el primer cuadro, al ver que nadie los corre o encierra en una perrera, dijo el denunciante.











































