La demolición de un foro al aire libre y de una rampa de acceso construidos como parte del Parque Lineal en las riberas del Río Atoyac continúa generando cuestionamientos sobre el manejo de recursos públicos y la supervisión de la obra. Esto, luego de que las autoridades estatales descartaran que el erario absorba costos adicionales y atribuyeran los cambios a decisiones técnicas de la empresa contratista.
La controversia tomó fuerza después de que el activista Markoa Vásquez y la diputada local de Movimiento Ciudadano, Alejandra Morlán, difundieran en redes sociales imágenes y señalamientos sobre la demolición de las estructuras. Al considerar que podría existir un presunto daño al patrimonio público.
CUESTIONAN POSIBLE DAÑO AL ERARIO
Durante una conferencia de prensa, un periodista preguntó cuál era el estatus de las posibles responsabilidades administrativas derivadas de la demolición de las obras y si existirían sanciones para servidores públicos involucrados en la planeación, autorización o supervisión del proyecto.
En el planteamiento se advirtió que las estructuras fueron construidas parcialmente y posteriormente demolidas. Por lo que se cuestionó si existió un perjuicio económico para la hacienda pública.
El reportero también preguntó quién autorizó la ejecución del proyecto, si se incumplieron normas técnicas y qué monto de recursos públicos fue destinado a las obras que finalmente fueron destruidas.
GOBIERNO ATRIBUYE LOS CAMBIOS A LA EMPRESA
En respuesta, las autoridades estatales rechazaron que exista un impacto económico para las finanzas públicas. Además, señalaron que las modificaciones obedecieron a ajustes técnicos durante la ejecución del proyecto.
“Con respecto al parque lineal, se modificaron cuestiones técnicas y responsabilidad de la empresa. Nosotros vamos a cubrir lo que se contrató de la obra y no vamos a afectar el patrimonio de la hacienda y del pueblo”, fue la respuesta ofrecida ante los cuestionamientos.
Asimismo, se informó que el proyecto continuará con un diseño distinto al originalmente planteado.
“Esta obra se va a hacer, se está haciendo, se modificó y ya no va a ser de forma redonda, sino de manera recta”, explicó el mandatario oaxaqueño sobre los cambios en la infraestructura.
PERSISTEN DUDAS SOBRE LA SUPERVISIÓN DE LA OBRA
Aunque la explicación oficial atribuye la modificación del proyecto a criterios técnicos y a la empresa constructora, continúan sin responderse diversas interrogantes sobre el proceso de supervisión.
Entre ellas destacan quién autorizó la construcción de estructuras que posteriormente fueron demolidas, si existieron errores en la planeación inicial, si hubo deficiencias en la revisión del proyecto ejecutivo y quién asumirá los costos derivados de los cambios.
Especialistas en obra pública han señalado que cuando un proyecto requiere modificaciones durante su ejecución, resulta indispensable transparentar las razones técnicas, los ajustes presupuestales y las responsabilidades de cada una de las partes involucradas para evitar dudas sobre el uso de recursos públicos.
ACTIVISTAS MANTIENEN LOS SEÑALAMIENTOS
La polémica surgió luego de que en redes sociales se difundieran imágenes del derribo del foro al aire libre y de la rampa de acceso construidos en el Parque Lineal del Río Atoyac, a la altura de la Central de Abasto.
Las publicaciones provocaron cuestionamientos sobre la planeación de la obra y la utilización de recursos públicos. Esto, al tratarse de infraestructura que fue intervenida antes de concluir el proyecto.
Finalmente, hasta el momento no se ha informado si existe alguna investigación administrativa relacionada con estos hechos ni si habrá una revisión técnica independiente que determine las causas de las modificaciones realizadas.











































