Las denuncias por presunto fraude, suplantación de identidad y otros posibles delitos que involucran a la tienda Elektra en Oaxaca han llegado a la Fiscalía General del Estado (FGEO), confirmó la institución.
Sin embargo, por ahora no se dio a conocer cuántas personas han puesto sus denuncias en contra del ex empleado de nombre Saúl Ezequiel y/o de la tienda.
Además de que todavía se espera que otras personas lleven sus casos a raíz de la protesta realizada la semana pasada en la sucursal de la calle 20 de Noviembre, esquina con Aldama, en el centro de la ciudad de Oaxaca.
FUE SUPLANTACIÓN DE IDENTIDAD
Sobre uno de los casos, la Fiscalía General del Estado explicó que a petición de la víctima no se configuró fraude sino suplantación de identidad, pues la persona afectada busca llegar a un acuerdo para que se repare el daño.
La institución detalló que para esto se trabaja a través del Centro de Justicia Alternativa, a fin de diseñar el Mecanismo Alternativo de Solución de Controversias para que el acusado pague lo que debe y, en caso de cumplir con los acuerdos, se judicializa el caso.
Como en este caso, quienes iniciaron procesos están en ese trámite que tiene implicaciones legales y cuenta con la mediación de la FGEO, dijo la institución, tras ser consultada sobre los casos.
La semana pasada, varias personas y familias acudieron para manifestarse en la sucursal Elektra de la calle 20 de Noviembre, junto al mercado Benito Juárez. Con cartulinas que pegaron en la tienda, dieron a conocer que fueron afectadas por un empleado o ex empleado y que probablemente había complicidad de la empresa por no verificar quién sacó productos a crédito a sus nombres.
PRODUCTOS QUE JAMÁS PIDIÓ
Este mal uso de sus datos y cuentas les generó deudas impagables, además de colocarlos en buró de crédito y generarse un hostigamiento por parte de cobradores.
En uno de los casos , la afectada dijo que el monto de la deuda supera los 140 mil pesos por productos que jamás pidió, pero que le están cobrando.
La sucursal es una de las tantas del Grupo Salinas, del empresario Ricardo Salinas Pliego, que también incluye al Banco Azteca.
Varias familias y afectados señalaron que han sido objetos de fraude por parte del empleado y probablemente otros delitos, por lo que cuestionaron la seguridad y filtros de la tienda Elektra, al haber permitido que los productos fueran adquiridos por una persona que se hicieron pasar por los clientes.










































