La violencia volvió a golpear a Juchitán de Zaragoza, donde al menos cinco personas fueron asesinadas en una serie de ataques armados registrados entre la tarde del lunes 19 y la mañana del miércoles 21 de octubre. Entre las víctimas hay un adolescente de aproximadamente 17 años, dos mototaxistas, un estudiante de 19 años y un trabajador del Ayuntamiento de 24 años.
La sucesión de homicidios contrasta con el discurso oficial sobre los esfuerzos para pacificar esta ciudad del Istmo de Tehuantepec. Donde se ha anunciado el despliegue de corporaciones de seguridad de los tres órdenes de gobierno y la implementación de estrategias especiales, como el grupo BinniZá.
Aunque las autoridades han informado de acciones contra presuntos integrantes de grupos delictivos (Detención de decenas de presuntos criminales, entre ellos, El cromo y el ex edil juchiteco, conocido como Quetu), los ataques armados continúan registrándose en distintos sectores de la ciudad. La violencia también alcanzó a un niño de apenas dos años, quien resultó herido durante una balacera ocurrida la noche del lunes.
CINCO ASESINATOS EN MENOS DE 48 HORAS
La cronología de los hechos muestra la frecuencia de las agresiones registradas en Juchitán durante tres jornadas consecutivas.
LUNES 19 DE OCTUBRE: DOS ATAQUES Y TRES PERSONAS ASESINADAS
La primera agresión ocurrió durante la tarde en la Novena Sección, sobre la calle Rubén Jaramillo. Donde fue asesinado Porfirio J. C., de 22 años, quien trabajaba como mototaxista.
De acuerdo con los reportes preliminares, el joven fue atacado a balazos y en el lugar se localizaron alrededor de 12 casquillos percutidos. Sus familiares llegaron posteriormente y retiraron el cuerpo a bordo de un mototaxi.
Horas más tarde, una balacera en la colonia Tomás Aquino dejó inicialmente una persona muerta y varias lesionadas. El saldo aumentó conforme avanzaron las horas, hasta confirmarse tres víctimas mortales.
Entre ellas se encontraba Brayan O. G., de aproximadamente 17 años, quien murió en el lugar, y Ronaldo M., de entre 20 y 25 años, quien falleció después de ser trasladado al Hospital General Dr. Macedonio Benítez Fuentes. La identidad de la tercera persona fallecida no fue precisada en los reportes disponibles.
En el mismo ataque resultaron heridos Juan M., de entre 18 y 25 años, y Tadeo M. C., un niño de apenas dos años que sufrió una lesión en la boca.
La agresión ocurrió sobre la calle 12 de Octubre, detrás del plantel 243 del Conalep. Un sector ubicado entre las colonias Gustavo Pineda de la Cruz y Mártires 31 de Julio.
MARTES 20 DE OCTUBRE: MATAN A UN MOTOTAXISTA Y A UN ESTUDIANTE
La jornada del martes estuvo marcada por otros dos homicidios.
Por la tarde, Ernesto M. J., de 38 años, fue asesinado mientras se encontraba a bordo de su mototaxi del grupo Maíz, Novena Sección, sobre la calle 5 de Mayo, casi esquina con Vicente Guerrero, en la Primera Sección.
Tras el ataque, el hombre quedó sin vida dentro de la unidad. Una mujer que se encontraba en el lugar sufrió una crisis nerviosa y recibió atención de paramédicos.
Por la noche, otro ataque armado cobró la vida de Denilson C., de 19 años, estudiante del Instituto Tecnológico de Juchitán.
El joven se encontraba en una vivienda que rentaba en la colonia 19 de Mayo, conocida también como la colonia de los Maestros, cerca del panteón de Cheguigo, Octava Sección, cuando fue atacado por sujetos armados.
Los agresores escaparon y, hasta el momento, no se había informado sobre el móvil del crimen ni sobre personas detenidas.
MIÉRCOLES 21 DE OCTUBRE: ASESINAN A TRABAJADOR MUNICIPAL
La racha de violencia continuó la mañana del miércoles con el asesinato de José de Jesús V. M., de 24 años, trabajador del Ayuntamiento de Juchitán, adscrito al área de limpieza.
El joven fue atacado a balazos en el crucero de la ciudad, a un costado de la plaza Garibaldi, ante la presencia de automovilistas, transportistas y peatones.
Sus compañeros de trabajo lo identificaron y avisaron a sus familiares. Posteriormente, elementos policiacos acordonaron el área mientras personal de la Fiscalía realizaba las diligencias correspondientes.
Durante las actuaciones ministeriales, familiares y amigos retiraron el cuerpo del lugar. Esto, pese al resguardo de las corporaciones de seguridad.
De acuerdo con la información preliminar, el trabajador se dirigía a una audiencia cuando fue interceptado por sus agresores.
EL DESPLIEGUE POLICIACO NO HA EVITADO NUEVOS ATAQUES
La sucesión de homicidios plantea interrogantes sobre los resultados de las estrategias de seguridad implementadas en Juchitán, municipio que durante años ha enfrentado hechos violentos vinculados con la actividad delictiva.
El gobierno estatal ha sostenido que realiza esfuerzos para recuperar la tranquilidad en la región. Entre las acciones anunciadas se encuentran operativos conjuntos y el despliegue de elementos de distintas corporaciones, además de la puesta en marcha del grupo especial BinniZá.
También se han reportado detenciones de presuntos integrantes de grupos delictivos que operan en la zona. Sin embargo, los cinco homicidios registrados en menos de 48 horas muestran que las agresiones armadas continúan y que los operativos, por sí solos, no han impedido esta reciente secuencia de hechos.
Esto evidencia la necesidad de conocer sus resultados concretos. Así como las medidas de prevención, investigación y protección ciudadana que se están aplicando.
La presencia de policías y fuerzas de seguridad en las calles tampoco garantiza por sí misma que los ataques puedan evitarse. Especialmente cuando no se cuenta con información suficiente sobre los responsables, sus movimientos o los posibles móviles de cada agresión.
JÓVENES, LAS PRINCIPALES VÍCTIMAS DE LA RECIENTE OLA VIOLENTA
Uno de los aspectos más preocupantes de esta secuencia es la edad de varias de las víctimas.
Brayan tenía aproximadamente 17 años; Denilson, 19; Porfirio, 22, y José de Jesús, 24. A ellos se suman Ernesto, de 38 años, y Ronaldo, cuya edad se estimó entre 20 y 25 años. La edad y la identidad de la tercera víctima del ataque del lunes por la noche no fueron precisadas en los reportes disponibles.
En el caso de la balacera del lunes, la presencia de un niño de dos años entre los lesionados evidenció que las consecuencias de estos ataques pueden alcanzar a personas que se encuentran en las inmediaciones. Esto, independientemente de que fueran el objetivo de los agresores.
Los homicidios han afectado a trabajadores del transporte público, un estudiante y un empleado municipal. Lo que amplía la preocupación entre los habitantes por los riesgos de transitar, trabajar o realizar actividades cotidianas en la ciudad.
INVESTIGACIONES PENDIENTES Y EXIGENCIA DE RESULTADOS
En los distintos casos, los responsables permanecían sin identificar públicamente en la información disponible. Mientras que las autoridades ministeriales iniciaban o continuaban las investigaciones correspondientes.
El reto no se limita a desplegar más elementos en las calles. También implica esclarecer cada homicidio, identificar a quienes participaron en los ataques, establecer los posibles móviles y presentar ante la justicia a los responsables con pruebas suficientes.
La reiteración de agresiones armadas en un periodo tan corto obliga, además, a revisar si existe alguna conexión entre los hechos. Hasta ahora, la información proporcionada no permite afirmar que los cinco homicidios respondan a un mismo móvil o que estén relacionados entre sí.
Mientras las investigaciones avanzan, las familias de las víctimas enfrentan las consecuencias de la violencia. Y la población continúa a la espera de resultados verificables.
Finalmente, en Juchitán, los anuncios de operativos y estrategias de pacificación se enfrentan ahora a una pregunta inevitable: ¿qué medidas concretas permitirán frenar los homicidios y evitar que más personas, especialmente jóvenes y menores de edad, queden en medio de nuevos ataques armados?







































