Un hombre identificado con las iniciales A.S.G. fue vinculado a proceso por su probable responsabilidad en los delitos de violación equiparada agravada y trata de personas, relacionados con hechos que habrían afectado a una adolescente de 12 años en la región de la Costa de Oaxaca.
De acuerdo con las investigaciones ministeriales, uno de los hechos ocurrió el 11 de octubre de 2020, cuando la víctima residía en un domicilio de la colonia Vicente Guerrero, en Río Grande, municipio de la región costera. En ese lugar, presuntamente sufrió una agresión sexual.
Meses después, el 18 de enero de 2021, la adolescente habría sido trasladada por dos personas a un establecimiento de cuartos en renta ubicado en la calle Abasolo, también en Río Grande, donde presuntamente fue explotada sexualmente a cambio de dinero.
Los hechos, que se remontan a 2020 y 2021, derivaron en una investigación que permitió obtener una orden de aprehensión contra el ahora imputado.
PRISIÓN PREVENTIVA Y DOS MESES PARA INVESTIGAR
Durante la audiencia judicial, un juez de control determinó vincular a proceso a A.S.G. por ambos delitos. Como medida cautelar, ordenó la prisión preventiva oficiosa y fijó un plazo de dos meses para el cierre de la investigación complementaria.
La resolución judicial implica que existen elementos suficientes para continuar el proceso penal, pero no constituye una declaración de culpabilidad. El imputado conserva la presunción de inocencia mientras no se emita una sentencia condenatoria.
La detención se concretó mediante una orden de aprehensión ejecutada por elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones, luego de las diligencias realizadas por personal especializado en delitos contra las mujeres por razón de género.
LOS HECHOS SE REMONTAN A CUANDO LA VÍCTIMA TENÍA 12 AÑOS
La cronología expuesta en la investigación señala dos momentos distintos: la presunta agresión sexual ocurrida en octubre de 2020 y el traslado de la adolescente a un establecimiento de cuartos en renta en enero de 2021, donde habría sido sometida a explotación sexual.
La información disponible no precisa las circunstancias en que la víctima fue trasladada, la identidad de las otras dos personas señaladas en ese episodio ni el alcance de su posible participación. Tampoco detalla si existen otras personas investigadas por estos hechos.
Estos aspectos serán relevantes para esclarecer cómo ocurrieron los presuntos delitos, determinar las responsabilidades individuales y establecer si hubo más personas involucradas.
Por tratarse de una víctima menor de edad, su identidad permanece reservada para proteger su privacidad y evitar una mayor vulneración de sus derechos.
Finalmente, el caso vuelve a poner atención sobre la violencia sexual contra niñas y adolescentes y los riesgos de explotación a los que pueden ser sometidas. Sin embargo, el avance judicial deberá traducirse en una investigación exhaustiva que permita esclarecer los hechos y sustentar las acusaciones ante los tribunales.




































