SANTO DOMINGO TEHUANTEPEC, OAX., 14 DE OCTUBRE DE 2026.— El asesinato del profesor Leví Peralta Regalado, ocurrido la mañana del martes al interior de la Escuela Secundaria Técnica número 69, en San Blas Atempa, provocó una movilización del magisterio oaxaqueño. Este miércoles, integrantes de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), adherida a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), marcharon en Santo Domingo Tehuantepec para exigir el esclarecimiento del crimen y castigo para quienes resulten responsables.
La movilización busca colocar el caso en la agenda pública y demandar respuestas de las autoridades ante un homicidio cometido dentro de un plantel educativo, un espacio que debería ofrecer condiciones de seguridad para docentes, estudiantes y personal escolar.
A través de sus redes sociales, la Sección 22 informó que la protesta tiene como objetivo exigir una investigación exhaustiva y evitar que el asesinato quede impune. También pidió garantías de seguridad para las comunidades de la región del Istmo, donde los hechos de violencia mantienen la preocupación entre distintos sectores de la población.
EXIGEN INVESTIGACIÓN EXHAUSTIVA Y CASTIGO A LOS RESPONSABLES
En el pronunciamiento difundido durante la jornada, el magisterio señaló que la marcha responde a la necesidad de esclarecer las circunstancias en las que fue asesinado el profesor.
La organización sindical sostuvo que es indispensable identificar a los responsables y llevarlos ante la justicia, además de establecer las condiciones en que ocurrió el ataque dentro de la secundaria.
“Con esta movilización, el magisterio democrático exige el esclarecimiento de los hechos, una investigación exhaustiva y el castigo a los responsables, para que este crimen no quede impune”, indicó la Sección 22 en su comunicado.
Hasta el momento, la información proporcionada sobre la movilización no detalla la identidad de posibles agresores, el móvil del homicidio ni la existencia de personas detenidas por este caso. Estos elementos serán fundamentales para conocer los avances de la investigación y determinar las responsabilidades correspondientes.
La exigencia del magisterio se centra en que las autoridades ministeriales esclarezcan el crimen y ofrezcan información verificable sobre las diligencias realizadas.
UN ASESINATO DENTRO DE UNA ESCUELA ENCIENDE LAS ALERTAS
El homicidio de Leví Peralta Regalado ocurrió la mañana del martes en las instalaciones de la Escuela Secundaria Técnica número 69, ubicada en San Blas Atempa.
Que un hecho de esta naturaleza ocurra dentro de un centro educativo plantea interrogantes sobre las condiciones de seguridad en el plantel y las medidas necesarias para proteger a quienes acuden diariamente a estudiar y trabajar.
Sin embargo, para establecer si existieron fallas específicas en los protocolos de seguridad será necesario conocer las circunstancias del ataque y la información que proporcionen las autoridades responsables de la investigación.
El caso también ha generado preocupación por la vulnerabilidad de los trabajadores de la educación ante hechos violentos que pueden afectar sus actividades laborales y la tranquilidad de las comunidades escolares.
La seguridad en los planteles no depende únicamente de medidas de vigilancia. También requiere prevención, atención oportuna a posibles riesgos y coordinación entre las autoridades educativas, municipales y estatales.
LA SECCIÓN 22 PIDE GARANTÍAS PARA DOCENTES Y ESTUDIANTES
Además de exigir justicia por el asesinato del profesor, la organización sindical demandó condiciones que permitan a docentes y estudiantes desarrollar sus actividades sin temor a ser víctimas de la violencia.
En su posicionamiento, la Sección 22 señaló que deben garantizarse condiciones de seguridad para las y los trabajadores de la educación, el alumnado y las comunidades del Istmo.
La organización advirtió sobre los riesgos que representan los hechos violentos para quienes viven, estudian y trabajan en esta zona de Oaxaca.
El planteamiento amplía el reclamo más allá del esclarecimiento de un homicidio: exige acciones preventivas que permitan reducir los riesgos para la población y evitar que las escuelas se conviertan en escenarios de agresiones.
No obstante, el pronunciamiento sindical no especifica qué medidas concretas de seguridad solicita implementar en los planteles ni qué autoridades deberían ejecutarlas de manera inmediata. Ese punto será relevante para traducir la exigencia pública en acciones evaluables.
“¡ALTO A LA VIOLENCIA EN LA REGIÓN DEL ISTMO!”
La protesta estuvo acompañada de consignas para exigir justicia para el docente y reclamar medidas frente a la violencia que afecta a la región.
En su mensaje, la Sección 22 reiteró tres demandas centrales:
- Justicia para el profesor Leví Peralta Regalado.
- El esclarecimiento del asesinato y el castigo a los responsables.
- Seguridad para los pueblos, las comunidades escolares y los trabajadores de la educación.
El comunicado concluye con un llamado directo:
“¡ALTO A LA VIOLENCIA EN LA REGIÓN DEL ISTMO!” y “¡SEGURIDAD Y JUSTICIA PARA LOS PUEBLOS DE OAXACA!”.
Estas consignas reflejan la preocupación del magisterio ante el homicidio y la exigencia de que las autoridades respondan con investigaciones eficaces y medidas de prevención.
JUSTICIA PENDIENTE Y PREGUNTAS POR RESPONDER
La marcha en Santo Domingo Tehuantepec mantiene vigente la exigencia de esclarecer el asesinato de Leví Peralta Regalado. Para la comunidad educativa, el caso representa una demanda de justicia y una preocupación sobre las condiciones en las que docentes y estudiantes desarrollan sus actividades.
El desafío para las autoridades será establecer cómo ocurrió el homicidio, identificar a quienes participaron y determinar el móvil, sin adelantar conclusiones que no estén sustentadas en pruebas.
También será necesario informar sobre las medidas que se adoptarán para reforzar la seguridad en los centros educativos y atender los riesgos que enfrenta la población de la región.
La movilización de la Sección 22 coloca esas exigencias en el espacio público. Ahora, la respuesta institucional deberá medirse por los avances verificables de la investigación y por las acciones concretas para prevenir nuevos hechos de violencia.










































