Una estación de radio que transmitía en el 90.3 de FM fue desmantelada este lunes en Salina Cruz. Esto, luego de que agentes federales ejecutaran una orden de cateo en el inmueble donde operaba.
El operativo se realizó en la esquina de la avenida 5 de Mayo y Manzanillo, en la colonia Centro, con la participación de personal de la Fiscalía General de la República (FGR), Policía Federal Ministerial y peritos federales, además de elementos de la Secretaría de Marina.
La diligencia forma parte de una investigación por la “probable comisión del delito de uso o aprovechamiento para generar y transmitir de manera ilegal ondas de radio”, de acuerdo con el comunicado oficial de la FGR.
La estación, identificada como Radio Lobo, era señalada por operar presuntamente sin autorización federal. Versiones difundidas sobre el caso también apuntan a una denuncia presentada por personas relacionadas con otras estaciones de radio. Aunque la autoridad federal informó que las investigaciones se originaron formalmente a partir de una denuncia anónima.
ASEGURAN COMPUTADORAS, MEMORIAS Y EQUIPO DE AUDIO
Durante el cateo, las autoridades aseguraron diversos equipos que presuntamente eran utilizados en las actividades de la estación.
El inventario incluye cinco memorias USB, una computadora portátil, una tableta, dos audífonos, documentación, un monitor, un micrófono, una interfaz de audio de dos canales, un gabinete de CPU y una mezcladora de audio.
La FGR informó que “el inmueble y los objetos asegurados fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la República, institución que continúa con la investigación correspondiente”.
El aseguramiento permitirá a los investigadores analizar los equipos y documentos encontrados en el lugar como parte de las diligencias destinadas a esclarecer la operación de la estación.
UNA DENUNCIA ANÓNIMA PUSO EL CASO EN LA MIRA
La investigación comenzó, según la FGR, después de recibir una denuncia anónima a través del correo electrónico de la subsede de la Fiscalía Federal en Oaxaca.
El señalamiento no se limitó a la presunta transmisión sin autorización. De acuerdo con el comunicado, los denunciantes afirmaron que la estación “fomentaba la discordia y confrontación entre vecinos de diversas agencias, barrios y colonias”.
También se acusó a la emisora de hacerlo mediante la “propagación de notas falsas y calumnias”.
Estas expresiones corresponden a los señalamientos contenidos en la denuncia que dio origen a la investigación y no constituyen, por sí mismas. Una resolución judicial que determine que tales conductas ocurrieron.
EL CATEO FUE AUTORIZADO POR UN JUEZ
La intervención en el inmueble no se realizó únicamente a partir de la denuncia. La FGR informó que el cateo fue posible después de que un juez de Control emitiera el mandamiento judicial correspondiente.
La diligencia fue ejecutada por un agente del Ministerio Público de la Federación, acompañado por elementos de la Policía Federal Ministerial y especialistas del Centro Federal Pericial Forense.
El comunicado oficial precisa que “el mandamiento judicial fue librado por el juez de Control”. Esto, como parte de las investigaciones realizadas para determinar si existió un uso ilegal de las ondas radiofónicas.
¿QUIÉN ESTABA DETRÁS DE LA ESTACIÓN?
En versiones relacionadas con el operativo se ha señalado a Rodolfo Canseco como supuesto propietario de Radio Lobo. Sin embargo, el comunicado de la FGR difundido sobre el cateo no identifica a una persona como propietaria o responsable de la estación.
Por ello, esa atribución debe mantenerse como una versión no confirmada oficialmente mientras continúan las investigaciones.
Tampoco se establece en el comunicado que la emisora utilizara legalmente la figura de radio comunitaria ni se detallan las condiciones bajo las cuales habría iniciado y mantenido sus transmisiones.
El punto central de la investigación federal es determinar si existió un aprovechamiento ilegal de las ondas de radio y quiénes serían responsables de esa operación.
EL INMUEBLE QUEDA BAJO INVESTIGACIÓN
Con el aseguramiento del inmueble y los equipos, la estación dejó de operar mientras las autoridades continúan con las diligencias.
La FGR señaló que “continúa con la investigación correspondiente”, por lo que todavía deberán determinarse las circunstancias específicas de la operación de la emisora. Y, en su caso, las responsabilidades que pudieran derivarse.
El operativo también abre un debate sobre la operación de estaciones fuera del marco autorizado y sobre los límites que existen entre el ejercicio de la comunicación, las radios comunitarias y el uso regulado del espectro radioeléctrico.
Por ahora, lo confirmado oficialmente es el cateo, el aseguramiento del inmueble y del equipo. Así como la existencia de una investigación federal por la presunta transmisión ilegal de ondas de radio. Las acusaciones adicionales contenidas en la denuncia deberán ser acreditadas durante el desarrollo del procedimiento.












































