La región del Istmo de Tehuantepec ha sido considerada por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador para poner en marcha su proyecto de Corredor Transístmico, desplazando a la Zona Económica Especial (ZEE) de Salina Cruz, heredada por su antecesor Enrique Peña Nieto.
Y es que ante la incertidumbre que prevalece por el riesgo de que se cancele la Zona Económica Especial de Salina Cruz y otras seis en el país, diversos actores opinan que deben valorarse otros proyectos de desarrollo regional.
Oaxaca carece de vocación industrial y mano de obra calificada, por lo que las Zonas Económicas Especiales (ZEE) deben integrarse a un plan de desarrollo regional integral, afirmó el investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Normand Eduardo AsuadSanén.
En el marco del Foro denominado “Integración, diálogo y consenso frente a la perspectiva de desarrollo económico desde el proyecto de Zonas Económicas Especiales”, afirmó que las ZEE no resuelven los problemas económicos, falta de crecimiento y empleo.
“Hasta el momento no está definido nada (continuación) y genera incertidumbre, por lo que es necesario crear zonas de desarrollo regional y ver hacia adentro, no solo apostar a la exportación, porque eso resolverá los problemas de pobreza y desempleo”, anotó.
Quien coordina el Centro de Investigación de la Facultad de Economía de la UNAM, consideró que debe hacerse una planeación integral, para que no se quede solo en el trabajo de ensamblado o transporte, sino generar desarrollo de tecnología e innovación en Oaxaca.
“La industria es el motor del desarrollo y el que genera la economía por los encadenamientos que produce, en donde el estado cuenta con una reducida actividad industrial y solo genera 11% del Producto Interno Bruto (PIB), cuando la media es del 17%”, externó.
El investigador añadió que la zona centro del país concentra el 50% de la producción nacional y en la zona sur se produce únicamente el 17%, el problema de la disparidad persiste por la falta de estructura productiva.
“La idea de desarrollo regional integral es tomar en cuenta los recursos naturales, recursos humanos y tratar de elevar el ingreso y el empleo de las personas, pero se debe conciliar el proceso de modernización con el de desarrollo”, consideró.
ZEE del Istmo, con alto potencial de desarrollo: Canacintra
A su vez, el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) delegación Oaxaca, Carlos Guzmán Gardeazábal consideró que la Zona Económica Especial del Istmo, cuenta con un alto potencial de desarrollo.
Solicitó a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), que reconsidere, revise y evalúe con datos el potencial que poseen las Zonas Económicas Especiales (ZEE).
“Ahora nos toca a los oaxaqueños detonar esa zona, debemos tratar de hacer las cosas, pues de lo contrario, nos vamos a seguir lamentando, pero sí necesitamos trabajar, pues corre el riesgo de que se quede solo en proyecto”, alertó.
Guzmán Gardeazábal avaló la posibilidad de fusionar el proyecto de Corredor Transístmico con la Zona Económica Especial de Salina Cruz, al ser una oportunidad para los empresarios locales.
Con AMLO se puso pausa a la ZEE
En tanto, la coordinadora de Zonas Económicas Especiales de la Secretaría de Economía (SE), Ana Cecilia Espino Salas, admitió que con el cambio de administración se paralizaron los trabajos hasta que la Secretaría de Hacienda defina su continuación.
“Con la llegada del presidente (Andrés Manuel López Obrador), ya no son ZEE sino Desarrollo del Istmo de Tehuantepec o Desarrollo Interoceánico, no es que se eliminen, más bien se buscan lineamientos concretos”, explicó.
Anotó que el Gobierno del Estado acompaña el proyecto del gobierno federal para el desarrollo del Istmo de Tehuantepec, tomando en cuenta que en diciembre de 2017 se dio la declaratoria de ZEE a Salina Cruz, Oaxaca.
“No se ha definido (inversión, ni proyectos), porque el presidente ha hablado del proyecto de desarrollo del Istmo de Tehuantepec y vamos a esperar la resolución de Hacienda, pero mientras, todo está en pausa hasta definir si es zona libre o económica”, comentó.
Potenciará federación el Istmo
La Autoridad Federal para el Desarrollo de las Zonas Económicas Especiales (AFDZEE) reveló que será en aproximadamente dos meses cuando la Secretaría de Hacienda, defina el futuro de las Zonas Económicas Especiales, incluida la de Salina Cruz.
“La nueva apuesta de desarrollo regional que tiene el gobierno federal es potencializar la zona del Istmo de Tehuantepec, en donde se está planeando crear un Corredor Transístmico”, declaró en su oportunidad, Rafael Marín Mollinedo.
Sostuvo que la consulta a comunidades y pueblos indígenas es fundamental para que se pueda desarrollar el Corredor Transístmico y el polígono de desarrollo económico del Istmo de Tehuantepec.
Uno de los proyectos de desarrollo regional más importantes de la administración de Enrique Peña Nieto, el de Zonas Económicas Especiales (ZEE), nació en el 2016 con el objetivo de cerrar la brecha económica y social que existe entre el sur-sureste.
Para Marín Mollinedo el tener siete ZEE en el país (Lázaro Cárdenas – La Unión, Coatzacoalcos, Salina Cruz, Puerto Chiapas, Progreso, Seybaplaya y Dos Bocas), imposibilita un desarrollo económico.
Una buena opción conjugar ZEE y Transístmico: GGC
Con las Zonas Económicas Especiales integradas al Corredor Transístmico, por primera vez se conjuntan oferta y demanda en esta región para que sea más justa y exitosa, afirmó Gerardo Gutiérrez Candiani, extitular de la Autoridad Federal para el Desarrollo de las Zonas Económicas Especiales (AFDZEE).
“Esta zona va a ser la que más se va a adelantar por la infraestructura que se va a promover: el Tren Maya, el Corredor Transístmico, la refinería de Tabasco, 300 caminos rurales con concreto hidráulico, obras de infraestructura, las carreteras, un gasoducto y el establecimiento de una red de fibra óptica”, añadió.
“Las zonas tienen viabilidad, porque son un proyecto del Estado Mexicano y no de un gobierno, se construyó todo el andamiaje para su puesta en marcha de las zonas y ahora toca a la ciudadanía impulsarla para concretar su éxito”, manifestó.
Zona Franca
El presidente electo, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), anunció en su primera gira por Oaxaca que al igual que en la frontera norte del país, crearía una zona franca en el Istmo de Tehuantepec, donde se reducirá el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto sobre la Renta (ISR).
“Ya tenemos inversión inicial para reforzar las vías (del tren del Istmo), para mejorar los trazos. Se va a rehabilitar toda la zona del ferrocarril para el Istmo: 1,100 millones de pesos desde el 2019. Esto va a ayudar a la comunicación y al plan general que tenemos de unir al Pacífico con el Atlántico y en toda esta región hacer un corredor para incentivar fábricas y crear empleos”, explicó.
Vocación productiva de la ZEE de Salina Cruz
La vocación productiva de la Zona Económica Especial de Salina Cruz es la agroindustria, eléctrica y electrónica, maquinaria y equipo y metal-mecánica.
Con un potencial de inversión a largo plazo de 2 mil 507 millones de dólares, lo cual ubica a la ZEE como la antepenúltima zona en recibir inversión, lidera Coatzacoalcos con 15 mil 925 millones de dólares.
Coatzacoalcos y Salina Cruz tienen los complejos químicos y petroquímicos, aunado a la infraestructura del Istmo de Tehuantepec, así como de Ferrosur y el Chiapas Mayab.
Trece empresas nacionales e internacionales han manifestado su interés, mediante cartas de intención, en invertir en la Zona Económica Especial (ZEE) de Salina Cruz, Oaxaca.
La inversión conjunta de estas empresas suma 575 millones de dólares, que permitirá crear alrededor de un millar de empleos directos, informó el titular de la Autoridad Federal para el Desarrollo de las Zonas Económicas Especiales (AFDZEE).
En una proyección a largo plazo, se prevé que esta ZEE llegue a captar inversiones por 2 mil 507 millones de dólares para generar 51 mil 176 empleos directos.
A largo plazo, el potencial de inversiones ascendió a 42 mil 287 millones de dólares y la creación de 367 mil 909 puestos de trabajo.
La ZEE de Salina Cruz está dictaminada para asentarse sobre una superficie de casi 4 mil 600 hectáreas, cuyos predios federales representan 52 hectáreas.








































