TEHUANTEPEC, OAX.— La inconformidad en la Preparatoria número 4 de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO) cumplió 20 días sin que, de acuerdo con los docentes inconformes, exista una mesa formal de diálogo que permita destrabar el conflicto.
La protesta surgió a partir de la remoción de Nizha Guíe Gallegos Peto, quien se desempeñaba como coordinadora académica, y Jaime Marcial Valdivieso. Los docentes afectados sostienen que las decisiones fueron tomadas por la dirección del plantel, encabezada por el ingeniero Roberto Díaz Ordaz. Sin que hasta ahora hayan recibido una explicación formal ni un documento que, según ellos, justifique las remociones.
El conflicto se mantiene en el exterior del plantel y amenaza con prolongarse mientras las partes no alcancen un acuerdo.
DOS REMOCIONES DETONARON LA PROTESTA
La disputa comenzó luego de que Gallegos Peto y Marcial Valdivieso fueran separados de las responsabilidades que desempeñaban dentro del plantel.
Los afectados cuestionan la forma en que fueron tomadas las decisiones y aseguran que no se les notificó mediante un documento formal que explicara las razones de su remoción.
Para los inconformes, el problema no se limita al cambio de responsabilidades, sino a la falta de claridad sobre el procedimiento utilizado para tomar esas determinaciones.
Desde entonces, docentes y trabajadores mantienen una protesta para exigir respuestas.
SEÑALAN QUE NO EXISTE UNA MESA FORMAL DE DIÁLOGO
Uno de los principales reclamos de los manifestantes es que, después de 20 días de movilización, no se habría establecido una mesa formal de diálogo para atender de fondo sus demandas.
La ausencia de un mecanismo institucional de negociación ha alimentado la tensión dentro del plantel. Mientras los inconformes mantienen su postura y esperan la intervención de autoridades universitarias.
El conflicto, por ahora, permanece abierto y sin una salida pública.
Los docentes aseguran que su intención no es generar una confrontación, sino obtener claridad sobre las decisiones tomadas y encontrar una solución que respete sus derechos laborales.
TAMBIÉN RECLAMAN PAGOS DE AGOSTO
A la disputa por las remociones se suma un reclamo relacionado con el pago de los días laborados durante agosto.
Los docentes inconformes sostienen que el pago correspondiente a ese periodo. Cuando desempeñaban funciones como coordinadores, no habría sido cubierto correctamente.
La acusación forma parte de los argumentos con los que los trabajadores han buscado la intervención de instancias laborales.
Este punto agrega una dimensión económica al conflicto y mantiene abiertas las diferencias entre los trabajadores y la dirección del plantel.
EL CONFLICTO TAMBIÉN TIENE UN TRASFONDO POLÍTICO
La disputa adquirió una dimensión adicional debido a los señalamientos de los propios inconformes sobre el proceso que llevó a Roberto Díaz Ordaz a la dirección de la preparatoria.
De acuerdo con los docentes, algunos de quienes actualmente cuestionan las decisiones de la dirección habrían respaldado y colaborado durante el proceso que culminó con Díaz Ordaz al frente del plantel.
Los manifestantes consideran que existieron acuerdos y compromisos de trabajo que ahora, según su versión, no estarían siendo respetados.
Se trata de señalamientos hechos por los inconformes que, hasta el momento, no han sido acompañados en la información proporcionada por documentos públicos que permitan corroborarlos de manera independiente.
EL DIRECTOR HABRÍA INGRESADO AL PLANTEL
Mientras la protesta continúa en el exterior, los docentes señalan que el director habría ingresado a las instalaciones para iniciar el curso escolar.
Esta situación mantiene una separación evidente entre quienes protestan y la dirección del plantel. Esto, en un momento en que la comunidad educativa debería concentrarse en el inicio de actividades académicas.
La permanencia de la protesta plantea además interrogantes sobre las condiciones en las que continuará el ciclo escolar si no se alcanza un acuerdo.
VEINTE DÍAS DE CONFLICTO SIN UNA SALIDA CLARA
El paso de 20 días sin una solución incrementa la presión sobre las autoridades universitarias.
Lo que comenzó como una inconformidad por dos remociones ahora incluye reclamos laborales, cuestionamientos sobre decisiones administrativas y acusaciones relacionadas con compromisos internos.
La acumulación de demandas dificulta una salida rápida y aumenta el riesgo de que la disputa se prolongue.
Para los trabajadores inconformes, la respuesta debe pasar por una explicación formal de las decisiones, la revisión de los pagos reclamados y la apertura de un espacio institucional para negociar.
LA DISPUTA AMENAZA CON ESCALAR
La permanencia de la protesta muestra que las diferencias no han sido resueltas.
Si no se establece un mecanismo de diálogo, el conflicto podría continuar escalando y afectar el desarrollo normal de las actividades del plantel.
El desafío para las autoridades universitarias será evitar que una disputa administrativa y laboral se transforme en un conflicto de mayores dimensiones dentro de la comunidad educativa.
También será necesario que las partes presenten pruebas y documentos que permitan aclarar los señalamientos sobre las remociones, los supuestos acuerdos y los pagos correspondientes.
Finalmente, la Preparatoria número 4 enfrenta así un conflicto que lleva tres semanas prácticamente sin una ruta pública de solución. La pelota está ahora en la cancha de las autoridades universitarias y de los trabajadores: abrir un diálogo formal o permitir que la disputa siga creciendo.











































