SANTA MARÍA HUATULCO. — Pobladores de Barra de Copalita denunciaron que continúa la extracción de arena, grava y otros materiales pétreos del cauce del río Copalita, situación que ha generado preocupación por las posibles afectaciones ambientales y por el impacto que estas actividades podrían tener sobre una de las principales corrientes de agua de esta zona de la Costa de Oaxaca.
DENUNCIA CIUDADANA
Los habitantes señalan que maquinaria continúa retirando material del lecho del río y consideran necesario que las autoridades federales revisen las condiciones en que se realizan estos trabajos, así como la existencia y vigencia de las concesiones y autorizaciones correspondientes.
De acuerdo con la denuncia ciudadana, la extracción constante de material podría modificar las condiciones naturales del cauce, afectar zonas de vegetación ribereña y alterar espacios utilizados por distintas especies de fauna.
Los pobladores también expresaron preocupación por la disponibilidad de agua en la zona y compararon lo que ocurre en Copalita con la disminución de caudales que, aseguran, se ha registrado en otros afluentes de la región, entre ellos los ríos Zimatán y Río Seco.
POSIBLES CONSECUENCIAS CATASTRÓFICAS
Otra de las inquietudes se concentra en la desembocadura de Barra de Copalita. Los denunciantes consideran que una alteración significativa del cauce podría tener consecuencias para los pozos cercanos, terrenos agrícolas y comunidades asentadas en las márgenes, por lo que solicitaron estudios técnicos que permitan conocer el impacto real de la extracción.
La explotación de arena, grava y otros materiales en cauces de jurisdicción federal se encuentra sujeta a regulación y, dependiendo de las características del aprovechamiento, requiere autorizaciones de las dependencias competentes.
Por ello, los habitantes pidieron la intervención de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para determinar si los trabajos que se realizan en el río Copalita cuentan con los permisos necesarios y si se cumplen las medidas de protección ambiental.
EVITAR EXPLOTACIÓN DESCONTROLADA
Los pobladores insistieron en que no buscan frenar actividades que se encuentren dentro de la legalidad, sino evitar una explotación descontrolada que pueda provocar daños al río y afectar en el futuro a las comunidades que dependen de este sistema hídrico.
La exigencia principal es que las autoridades realicen una inspección en la zona y transparenten bajo qué condiciones se permite la extracción de material pétreo en el cauce del Copalita.










































