Lo que inicialmente ingresó a los reportes policiales como un fatal accidente en motocicleta dio un vuelco radical para convertirse en una investigación por homicidio calificado, luego de que médicos forenses descubrieran que el joven localizado sin vida presentaba un impacto de bala en el cráneo.
La víctima fue identificada oficialmente como Jordan Guadalupe G. L., de 23 años de edad, quien se desempeñaba como militar activo del Ejército Mexicano y se encontraba disfrutando de su periodo vacacional en esta demarcación de la región de la Costa.
EL HALLAZGO EN LA MADRUGADA
Durante las primeras horas del miércoles 16 de septiembre, transportistas y vecinos alertaron a las corporaciones de seguridad sobre un cuerpo inerte tirado sobre la calle Gutiérrez Tibón, justo en su cruce con el libramiento, en las inmediaciones del barrio El CBTA.
Las primeras llamadas de auxilio sugerían que el hombre había derrapado a bordo de una motocicleta. Paramédicos locales acudieron de inmediato al sitio, pero únicamente confirmaron que el joven ya no contaba con signos vitales.
LA NECROPSIA QUE CAMBIÓ TODO
La versión del accidente vial se desmoronó por completo cuando el personal de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca inició las diligencias pertinentes. Al realizar la necropsia de ley, el médico legista localizó una ojiva de arma de fuego alojada en la cabeza de la víctima, determinando que la causa de muerte fue una lesión directa en la parte posterior del cráneo.
Tras el hallazgo del proyectil, el caso se reclasificó como un homicidio doloso. Las sospechas de los agentes investigadores aumentaron debido a que en el lugar del hallazgo no fue localizada ninguna motocicleta ni rastros mecánicos o huellas de frenado que justificaran un percance vial.
ESTABA DE VACACIONES
El cuerpo fue identificado formalmente por su padre, quien relató a las autoridades que su hijo estaba destacado en el estado de Colima. Jordan Guadalupe había regresado a su natal Pinotepa Nacional para pasar unos días de descanso con su familia.
De acuerdo con las declaraciones de los allegados, horas antes de ser encontrado sin vida, el militar se encontraba conviviendo y consumiendo bebidas alcohólicas con un grupo de amigos. Posteriormente, el padre recibió una llamada telefónica anónima donde le aseguraban que su hijo se había accidentado en su moto cerca del CBTA, una versión que ahora se indaga como una posible coartada de los agresores.
Elementos de la Vicefiscalía Regional de la Costa han iniciado el levantamiento de testimonios e inspecciones en la zona para determinar la ruta que siguió el joven antes de ser atacado y dar con la identidad de los responsables.






































