Miguel Alejandro López Jiménez, ciudadano de Juchitán de Zaragoza, presentó una denuncia penal contra el presidente municipal Miguel Sánchez Altamirano —conocido como “Miguel Quetu”—, acusándolo de amenazas de muerte presuntamente motivadas por diferencias políticas.
De acuerdo con la denuncia número 23062/FIST/JUCHITAN/2025, presentada ante la Fiscalía del Estado de Oaxaca, los hechos ocurrieron en el restaurante “La Sirena”. En el lugar, el alcalde habría insultado e intimidado a López Jiménez, asegurando que le costaría “100 mil pesos” mandar a “levantarlo” y decapitarlo. Haciendo alusión a recientes hechos violentos en la ciudad. Donde han aparecido cuerpos sin cabeza.
UN CONFLICTO CON RAÍCES POLÍTICAS
Por otra parte, López Jiménez vincula estas amenazas a su trabajo con la asociación civil Norman Eddie A.C., vinculada a la familia Gurrión Matías, considerada rival política de Sánchez Altamirano. Según su testimonio, el edil lo insultó a distancia antes de acercarse directamente para emitir amenazas verbales claras. A pesar de que, asegura, no había provocado ninguna confrontación.
“Me dijo que me tenía hasta la madre y que ya me tenía ubicado. Que si quería, me mandaba a levantar como a los otros”, relató López Jiménez, haciendo referencia a otros casos violentos en Juchitán que, hasta la fecha, permanecen sin resolver.
MEDIOS AUSENTES Y UN LLAMADO A LA PROTECCIÓN
El denunciante lamentó, a través de una publicación en su cuenta de Facebook, la ausencia de medios de comunicación locales durante la conferencia de prensa en la que pretendía exponer el caso. Acusó que la prensa en Juchitán se encuentra “cooptada” por el gobierno municipal. Lo que, según él, impide que casos como el suyo sean difundidos con imparcialidad.
López Jiménez responsabilizó directamente al alcalde y a sus escoltas de cualquier atentado contra su integridad física o la de su familia. Además, exigió la intervención de las autoridades estatales y federales para garantizar su seguridad. Al considerar que la denuncia pone en evidencia un uso indebido del poder municipal y un clima de creciente violencia política.
VIOLENCIA E IMPUNIDAD EN EL CONTEXTO MUNICIPAL
La acusación se da en un contexto tenso en Juchitán, donde la violencia ha escalado y los señalamientos de persecución política han sido frecuentes. Si bien hasta el momento el presidente municipal no ha emitido declaración oficial al respecto, la denuncia expone un problema más profundo: la aparente normalización de las amenazas como instrumento de control político.
Finalmente, López Jiménez concluyó su denuncia pública con un llamado a que la política “deje de ser una guerra sucia de intimidación” y se convierta en un espacio de propuestas, respeto y participación ciudadana libre de miedo.











































