Aunque el Consulado General de México en San Antonio no ha confirmado oficialmente la desaparición de connacionales, versiones difundidas en medios locales y en redes sociales apuntan que tres integrantes de una familia hispana, de origen mexicano, siguen sin ser localizados. Esto, tras la devastadora inundación en el condado de Kerr, Texas, ocurrida el 4 de julio. Se trata de Leonardo Romero, su esposa Natalia y su hijo menor, de apenas dos años. Cuya vivienda fue arrastrada por la corriente.
El único sobreviviente de la familia es Leonardo Jr., de 18 años. Quien fue encontrado aferrado a los escombros, según informaron voluntarios que participan en las labores de rescate. Las autoridades locales aún no confirman cuántas personas permanecen oficialmente desaparecidas. Mientras, continúan las búsquedas en zonas afectadas, incluidas áreas cercanas al campamento cristiano Camp Mystic, donde se han localizado la mayoría de los cuerpos hasta ahora.
UNA EMERGENCIA HISTÓRICA: MÁS DE 70 MUERTOS Y CENTENARES DE RESCATES
El presidente Donald Trump, a través de su red Truth Social, declaró zona de desastre el condado de Kerr. Con ello, asegurando el acceso inmediato a recursos federales para apoyar a los servicios de emergencia.
“Estamos ante una tragedia inimaginable. Nuestros servicios han salvado más de 850 vidas”, publicó, al tiempo que envió condolencias a las familias afectadas.
La cifra oficial de víctimas mortales supera las 70. Con decenas más reportadas como desaparecidas.
Por su parte, el gobernador de Texas, Greg Abbott, visitó la zona acompañado por Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional. En una rueda de prensa destacó que la palabra más pronunciada durante la emergencia ha sido “rezar”. Además, agradeció las muestras de solidaridad recibidas a nivel internacional.
“Muchas oraciones han sido escuchadas”, afirmó.
SILENCIO CONSULAR Y ANGUSTIA EN LA COMUNIDAD MEXICANA
Pese a que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) expresó sus condolencias por las muertes provocadas por el desbordamiento del Río Guadalupe. Hasta el momento no ha confirmado si hay mexicanos entre los fallecidos o desaparecidos. Este vacío informativo ha generado críticas por parte de la comunidad migrante, que reclama mayor visibilidad y acompañamiento en contextos de crisis.
El colectivo de rescate ‘Buscadoras por la Paz’ ha apoyado en la localización de víctimas en colaboración con las autoridades locales. La familia Romero representa apenas uno de los múltiples casos que han conmocionado a la región. Y cuya historia resuena con fuerza por tratarse de una familia hispana que había hecho de Texas su hogar.
MÁS ALLÁ DE LA CATÁSTROFE NATURAL: ¿QUIÉN PROTEGE A LOS MIGRANTES EN DESASTRES?
La tragedia abre nuevamente el debate sobre la vulnerabilidad de las comunidades migrantes frente a emergencias naturales en Estados Unidos, especialmente cuando la respuesta institucional es tardía o difusa. Las condiciones precarias de muchas viviendas, sumadas a la falta de acceso pleno a redes de protección civil, dejan a miles de familias expuestas sin mecanismos de respaldo claros.
En medio del dolor, el caso de la familia Romero se convierte en un símbolo de la fragilidad humana ante el poder de la naturaleza, pero también de la necesidad urgente de estrategias binacionales para proteger a las poblaciones migrantes en contextos extremos.











































