El expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, condenado en Estados Unidos en marzo de 2024 a 45 años de prisión por narcotráfico y porte de armas, fue liberado este lunes 1 de diciembre. Esto, según los registros actualizados del Federal Bureau of Prisons (BOP).
Hernández había sido extraditado en abril de 2022 y sentenciado tras un juicio en el que las autoridades federales estadounidenses lo acusaron —entre otros cargos— de aceptar sobornos del narcotraficante Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán.
El indulto completo concedido por el presidente Trump se materializó apenas días después de que éste anunciara públicamente su intención de perdonarlo.
MOTIVOS DECLARADOS Y REACCIÓN POLÉMICA
Según la Casa Blanca, la medida busca corregir lo que considera un “trato severo e injusto” hacia Hernández durante su juicio.
No obstante, defensores del control antidrogas, antiguos funcionarios de la Drug Enforcement Administration (DEA) y analistas critican el indulto, pues argumentan que socava la credibilidad de las políticas contra el narcotráfico de Estados Unidos.
El perdón también coincide con un momento electoral crucial en Honduras. Lo que alimenta cuestionamientos sobre posibles intereses políticos tras la decisión.
INCÓGNITAS: PARADERO DESCONOCIDO Y REPERCUSIÓN INTERNACIONAL
Aunque el BOP confirmó la liberación de Hernández, hasta el momento no hay información oficial sobre su paradero ni sobre los pasos legales posteriores.
El anuncio de su liberación generó reacciones inmediatas en medios, organizaciones de justicia y entre gobiernos latinoamericanos que observan con recelo el precedente que representa.
La decisión abre debates sobre la coherencia de las políticas antidrogas estadounidenses y sobre la integridad de los procesos judiciales con implicaciones internacionales.











































