El activista por los derechos civiles, pastor bautista y político estadounidense Jesse Jackson falleció este martes a los 84 años. Su familia destacó que “su inquebrantable fe en la justicia, la igualdad y el amor inspiró a millones de personas”.
Conocido por su trabajo junto a Martin Luther King Jr. en los años sesenta, Jackson dedicó su vida a derribar barreras sociales y políticas que limitaban el espacio de los afroestadounidenses, convirtiéndose en un referente mundial en la lucha por la igualdad.
COMPAÑERO DE KING Y PIONERO EN LA POLÍTICA
Nacido el 8 de octubre de 1941 en Greenville, Carolina del Sur, Jackson inició su activismo bajo la guía de King en la Conferencia Cristiana de Liderazgo del Sur (SCLC). Posteriormente fundó PUSH (Gente Unida para Salvar la Humanidad) y la Coalición Nacional Arcoíris, que luego unificó en 1996.
Su visibilidad nacional creció con sus campañas presidenciales de 1984 y 1988, convirtiéndose en el primer afroestadounidense en llegar tan lejos en unas primarias demócratas y colocando los temas raciales y de justicia social en el centro del debate.
“Mis electores son los desesperados, los condenados, los desheredados, los ignorados, los despreciados”, dijo en la convención demócrata de 1984, resumiendo su misión de dar voz a quienes históricamente habían sido ignorados.
SU VIDA, UN COMPROMISO CONSTANTE
Jackson estuvo presente en algunos de los momentos más emblemáticos de la historia estadounidense:
- Llorando tras el asesinato de Martin Luther King en 1968 en Memphis.
- Celebrando la victoria de Barack Obama en 2008.
- Acompañando a la familia de George Floyd tras el veredicto contra Derek Chauvin en 2021, reiterando que “la lucha por la igualdad es un largo combate en este país”.
Además de activismo interno, Jackson tuvo un papel diplomático internacional: mediador por el fin del apartheid en Sudáfrica, emisario especial de África bajo la administración de Bill Clinton y negociador para liberar rehenes en Siria, Irak y Serbia.
POLÉMICAS Y DESAFÍOS
Si bien su carrera fue pionera, también enfrentó críticas. En 1984, durante su campaña presidencial, hizo comentarios considerados antisemitas que lo llevaron a disculparse públicamente. Encuentros con líderes internacionales, como Hugo Chávez, generaron controversia, al igual que su presencia en funerales y eventos políticos de alto perfil.
En 2017 anunció que padecía la enfermedad de Parkinson, lo que redujo su presencia pública, aunque siguió participando en actos clave, como el de la familia Floyd en 2021.
LEGADO INMORTAL
Más allá de polémicas, Jesse Jackson será recordado como un defensor incansable de los derechos civiles, un pionero en la política estadounidense y un mentor para generaciones que buscaban justicia e igualdad. Su influencia allanó el camino para la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca y para que millones de estadounidenses afrodescendientes se sintieran representados.










































