La policía inglesa arrestó este jueves al expríncipe Andrés, hijo de la fallecida reina Isabel II, bajo sospecha de “mala conducta en el ejercicio de un cargo público” durante su etapa como enviado especial para el Comercio Internacional. La detención coincide con su cumpleaños número 66 y se enmarca en nuevas revelaciones vinculadas al caso del financiero estadounidense Jeffrey Epstein.
La policía de Thames Valley confirmó en un comunicado la captura de “un hombre de unos sesenta años en Norfolk”, sin nombrarlo oficialmente, conforme a la práctica habitual en el Reino Unido. Sin embargo, la prensa británica identificó al detenido como Prince Andrew, Duke of York, quien en la actualidad utiliza el nombre Andrew Mountbatten-Windsor tras ser despojado de sus títulos.
OPERATIVO EN SANDRINGHAM
Imágenes difundidas por medios locales mostraron vehículos sin identificación —presuntamente policiales— ingresando a la finca de Sandringham, residencia del rey Charles III, ubicada en el este de Inglaterra, donde Andrés se mudó a inicios de febrero.
El comunicado oficial agregó que se realizan registros en dos direcciones en Inglaterra como parte de la investigación y confirmó que el sospechoso permanece bajo custodia.
La acusación de mala conducta en el ejercicio de un cargo público puede conllevar una pena máxima de cadena perpetua, según el Crown Prosecution Service.
DOCUMENTOS CONFIDENCIALES Y VÍNCULOS CON EPSTEIN
El arresto ocurre días después de la publicación de nuevos documentos procedentes de archivos judiciales estadounidenses que apuntan a que el expríncipe habría compartido información confidencial con Epstein cuando ejercía como representante especial para el Comercio Internacional entre 2001 y 2011.
Entre los correos revelados figura un mensaje fechado el 24 de diciembre de 2010, en el que Andrés habría remitido un “informe confidencial” sobre oportunidades de inversión en Afganistán. Otros documentos sugieren el envío de reportes sobre viajes oficiales a China, Singapur y Vietnam.
Las revelaciones reactivan el escrutinio sobre la relación entre el miembro de la familia real y el financiero, quien murió en prisión en 2019 mientras enfrentaba cargos por tráfico sexual.
ANTECEDENTES Y ACUSACIONES PREVIAS
El nombre del expríncipe ya había sido vinculado al escándalo por las denuncias de agresión sexual presentadas por Virginia Giuffre, quien lo acusó de abusos cuando era menor de edad. Giuffre se suicidó en 2025. Otras mujeres también señalaron que Epstein las habría enviado a mantener encuentros con Andrés en distintos países.
En paralelo, la fiscalía mantiene contacto con la policía de Londres en una investigación abierta sobre Peter Mandelson, exembajador británico en Washington, sospechoso de haber transmitido documentación confidencial al mismo financiero.
La policía de Surrey informó además que revisa un informe con partes censuradas que menciona presuntos delitos de trata de personas y agresiones sexuales contra un menor entre 1994 y 1996 en Virginia Water. No obstante, aseguró no haber encontrado constancia previa de denuncia formal en sus registros.
DESPOJADO DE TÍTULOS, PERO EN LA LÍNEA DE SUCESIÓN
El año pasado, el rey Carlos III retiró a su hermano sus títulos y funciones oficiales, además de solicitarle abandonar su residencia en Windsor. A pesar de ello, Andrés continúa siendo octavo en la línea de sucesión al trono británico.
El arresto marca un hecho inédito en la historia reciente de la monarquía británica y profundiza la crisis reputacional que desde hace años rodea al entorno real. Mientras la investigación avanza, el caso vuelve a poner bajo presión la transparencia institucional y la rendición de cuentas en las más altas esferas del poder.
Con información de AFP











































