Una celebración especial vivió Berenice Ortega en su lugar de trabajo, donde sus compañeros organizaron un emotivo festejo para conmemorar su cumpleaños.
El ambiente se llenó de alegría al momento de partir el tradicional pastelito, ocasión en la que no faltaron las risas y la clásica petición de la mordida, gesto que arrancó sonrisas a todos los presentes.
Asimismo, sus colegas entonaron las tradicionales Mañanitas, expresándole con entusiasmo sus mejores deseos de felicidad, salud y éxito.
El sencillo pero significativo detalle dejó en la festejada un recuerdo inolvidable, mismo que atesorará con cariño al saberse apreciada y querida por sus compañeros de labor.













































