A casi una década del sismo de 8.2 grados que sacudió el Golfo de Tehuantepec el 7 de septiembre de 2017, la memoria del desastre encuentra una nueva forma de expresión en la exposición “Xu Ro’ / Terremoto”, del artista juchiteco Víctor Orozco, conocido como Cha’ca, abierta al público en el Centro Cultural San Pablo.
La muestra surge a partir de los restos materiales que dejó el terremoto, especialmente las vigas de madera provenientes de casas y templos colapsados en Juchitán. Entre diciembre de 2017 y diciembre de 2024, Cha’ca transformó estos fragmentos, destinados al desecho, en un conjunto escultórico que dialoga con el dolor, la reconstrucción y la esperanza. A estas piezas se suman nuevas propuestas en bronce que amplían el universo simbólico del artista.
A lo largo de las salas de vestigios, capitular, capilla, así como en el atrio y el patio de dómina, el visitante se encuentra con máscaras, nahuales, figuras animales y referencias al tzompantli, donde convergen la vida y la muerte en una constante tensión creativa. En este recorrido, Cha’ca traduce la fuerza de la naturaleza en una poética visual donde conviven soles, lunas, conejos, jaguares, murciélagos y lagartos con figuras de carácter angélico, reflejo del sincretismo entre la tradición zapoteca y la herencia católica.
Uno de los elementos centrales de la exposición es el rostro y la máscara, entendidos como un binomio que refleja la identidad humana. En el atrio, una obra monumental invita al espectador a confrontarse con una diversidad de gestos y expresiones que remiten a la pluralidad del ser.

La muestra se articula en distintos ejes temáticos. El primero aborda la muerte desde una perspectiva lúdica y simbólica: figuras acrobáticas, seres alados y calaveras estilizadas evocan desde el antiguo muro de cráneos mesoamericano hasta la visión festiva que caracteriza al imaginario mexicano. En este espacio, la muerte aparece como cirquera, musa y compañera constante.
En una segunda sección, el protagonismo recae en el nahual y el tona, guardianes del destino en la cosmovisión mesoamericana. La “animalia” de Cha’ca da vida a estados emocionales transformados en criaturas que transitan entre lo terrenal y lo divino, reforzando la conexión ancestral entre el ser humano y la naturaleza.
El recorrido se complementa con piezas monumentales como “Gigante” y “Caracol”, que destacan en los espacios abiertos del antiguo conjunto conventual dominico, generando un diálogo entre volumen, color y arquitectura.
Con “Xu Ro’ / Terremoto”, Víctor Cha’ca no solo resignifica los restos de una tragedia, sino que también establece un puente con las voces de los antiguos zapotecos, cuyos ecos permanecen vivos en la identidad cultural de Oaxaca.











































