Este jueves 15 de enero, Oaxaca celebró el Día del Compositor con una misa en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, ubicada en el corazón de la capital. La ceremonia reunió a artistas, músicos y amantes de la cultura, quienes recordaron la importancia de quienes crean letras y melodías que forman parte del patrimonio musical del estado.
El Imparcial, El Mejor Diario de Oaxaca, entrevistó a Matías Romero Solano, presidente del Instituto Latino de la Música, quien compartió su experiencia y reflexiones sobre la vida como compositor.
UN ARTISTA MIXTECO QUE LE CANTA AL MUNDO
Romero Solano, originario de Santiago Juxtlahuaca, afirmó que comenzó a escribir canciones a los siete años y que actualmente posee alrededor de 3,000 composiciones entre canciones y poemas.
“Nací gitano y nací bohemio, yo no tengo patria, le canto al mundo. Porque yo soy, yo soy hijo de las estrellas, mi casa es el universo, mi patria es la amistad, y yo le canto a todo, porque la vida es una canción”, expresó el compositor.
Además, destacó que, aunque realiza otras actividades empresariales para subsistir, su verdadera pasión es crear música y letras, que considera el eje de su vida y espíritu.
“Mi mejor vida, mi tranquilidad es hacer letras y decirle al mundo, ‘Aquí estoy vivo’”, señaló.
EL ARTE COMO FORMA DE LIBERTAD Y RESISTENCIA
Romero Solano también reflexionó sobre la situación de los compositores en Oaxaca y la necesidad de ser reconocidos más allá del ámbito local:
“Ser compositor oaxaqueño es una tierra donde han surgido una innumerable cantidad de compositores, artistas, cantantes de todos los ámbitos de la cultura. Pero también quiero decirles que de repente aquí en Oaxaca existe mucha envidia. A veces tenemos que ir a otros países para que escuchen nuestras letras, para que nos entiendan”, indicó.
Durante la entrevista, Romero compartió además un poema inédito dedicado a sus amigos artistas, enfatizando la solidaridad y el valor del arte como bandera de libertad:
“A mis amigos, más que amigos son hermanos y entre nosotros hay poetas, compositores, comediantes y cantantes, sin descartar el personaje de un payaso… Su gran riqueza está en su canto y en sus letras, enamorados de los mares y la luna, no tienen patria que les diga, ‘Aquí te quedas’. Ellos son libres dirigentes de su mundo y su bandera son sus letras y su canto”, leyó Romero Solano.
EL COMPROMISO DEL COMPOSITOR CON SU ARTE
Romero Solano concluyó que su misión es compartir su música y letras con el mundo, más allá de ingresos o reconocimientos.
“Yo me dedico a otras actividades empresariales y de ahí saco mi dinero para viajar… voy a regalar algo y a traerle a la gente también, como a ustedes en este momento… Nací gitano y le canto al mundo”, afirmó.
El homenaje en la catedral sirvió no solo para celebrar la creatividad musical oaxaqueña, sino para reconocer el papel de los compositores como portadores de la cultura y la identidad regional, comprometidos con transmitir historias, emociones y reflexiones a través de sus obras.
Con información de Jesús Santiago











































