Hace 10 años, Nathanael Lorenzo Hernández, “estaba en una etapa de mucha confrontación”. Tenía 24 años, se hallaba molesto con el mundo, harto de México, harto de mi región y lo único que le quedaba era escribir. En ese momento, el músico había renunciado a su carrera como flautista clásico, pero para mantener a su familia emprendió un negocio de helados. Mientras radicaba en Nejapa y conjugaba su rol de empresario con el de enseñanza a unos cuantos alumnos es que crea la obra Mantra para el regreso.
Este sábado, luego de estar guardada por mucho tiempo, la pieza Mantra para el regreso halló eco en la plancha del zócalo de la Ciudad de México. Con un huéhuetl, un caracol, una flauta de carrizo, sonajas y voz, el tema escrito por el también director del Instituto Intercultural Calmécac acompañó el arribo del presidente Andrés Manuel López Obrador al escenario donde por la tarde recibió el bastón de mando que acostumbran otorgar algunas comunidades indígenas de Oaxaca.
En dos ocasiones, la pieza fue ejecutada por el compositor y los músicos Digna Josareth y Galdino Mejía, en un momento idóneo, señala su autor, pues además de recobrar valor por su letra, lo hizo ante representantes de comunidades originarias del país.
Mantra para el regreso habla de un ser hijo del viento, hijo del agua, del viento y del fuego. “Soy el jade que olvidaste, soy dimensión extraviada, soy el huipil que ignoraste, soy la lengua que negaste, soy quetzal surcando el cielo, yo soy maya y zapoteco, ando buscando el camino que me lleve de regreso”, reza uno de los fragmentos del tema que habla de un pasado convertido en leyenda y que llegó al primer día de la llamada “cuarta transformación”.
Para el autor, la participación, que se dio por invitación de Adelfo Regino Montes (quien dirigirá el Instituto Nacional de Pueblos Indígenas).
“Para mí es de mucho honor porque vivo en una comunidad, me considero un artista activo, comprometido, sentí que mi trabajo tuvo valor en ese momento porque había muchos artistas, cada uno esperando su momento”, comparte el compositor tras su regreso a Oaxaca y luego del encuentro con Beatriz Gutiérrez Müller, quien le externó su deseo por interpretar alguna de sus creaciones.
“Ya no era el evento hermético, donde no teníamos un lugar los artistas indígenas. Sentí que los artistas que trabajamos en la comunidad tenemos un lugar muy importante en esta administración”, expresa Nathanael Lorenzo, quien junto a otros oaxaqueños como la soprano María Reyna o la cantante Natalia Cruz compartió escenario en el mensaje del presidente en su primer día en el cargo.









































