La Comisión Nacional del Agua (Conagua), a través de su Organismo de Cuenca Pacífico Sur (OCPS), informó que ha iniciado trabajos de rehabilitación para la recuperación del área hidráulica de la Presa Rompepicos San Felipe, ubicada en el municipio de Oaxaca de Juárez. El objetivo es proteger la integridad y los bienes de las familias oaxaqueñas que habitan en la zona norte de la capital del estado,
Estas acciones se ejecutan mediante el programa “Infraestructura en Materia Hidroagrícola, Tecnificación y Protección ante Inundaciones”, específicamente dentro del subprograma correspondiente a la Rehabilitación y Modernización de Presas y Estructuras de Cabeza.
En el año 1972, el desbordamiento del cauce del río San Felipe generó estragos en el jardín Conzatti y los daños se extendieron hasta el centro de la ciudad de Oaxaca. Para mitigar los inconvenientes causados por la corriente y “picos” de un afluente de 16 kilómetros que corre desde los 3,200 metros sobre el nivel del mar y atraviesa de norte a sur a la capital (hasta su encuentro con el río Salado), la entonces Secretaría de Recursos Hidráulicos ordenó, en 1973, la edificación de la presa Rompepicos.
Con esta intervención se restituye la presa a su condición original, optimizando la operación de la infraestructura existente. Esto permitirá contener y regular de manera eficiente las crecientes provocadas por eventos climatológicos, mitigando el riesgo de inundaciones y afectaciones materiales en las colonias colindantes.
Las obras de mantenimiento e infraestructura civil incluyen:
- Desmonte y limpieza: Corte, limpieza y desenraice de árboles, arbustos y maleza en una superficie de 2.20 hectáreas que comprenden tanto el vaso como la cortina de la presa.
- Excavación y desazolve: Remoción de materiales para la recuperación óptima del área hidráulica del vaso de la presa.
- Demolición: Retiro de estructuras obsoletas de concreto simple y mampostería localizadas en el vaso del embalse.
- Con la ejecución de estos trabajos, Conagua indicó que garantiza la protección a la población, beneficiando de manera directa a más 5,000 habitantes de la capital del estado al reducir su vulnerabilidad ante la temporada de lluvias.
La falta de trabajos constantes de desazolve a la obra derivó en daños e inundaciones en años como 1989, 1993 y al menos 11 ocasiones más en los ciclos posteriores, incluidos 2010 y 2013, en los que se registraron dos muertes ligadas al desbordamiento del caudal, como señalan los integrantes de la asociación civil Comité de la Zona Conurbada del Río San Felipe.










































