El Gobierno de México, a través de la Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), inauguró de manera oficial la magna exposición La mitad del mundo. La mujer en el México indígena, una muestra sin precedentes que podrá apreciarse en cuatro sedes de la capital española: la Casa de México en España, el Instituto Cervantes (IC), el Museo Arqueológico Nacional y el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.
La exposición, abierta al público hasta el 15 de febrero de 2026 en la Casa de México y hasta el 22 de marzo de 2026 en las demás sedes, está integrada por 435 piezas arqueológicas y etnográficas, lo que la convierte en la instalación más grande organizada por México en territorio español. Su propósito es mostrar la vitalidad del universo femenino dentro del pensamiento indígena y reconocer la trascendencia de las mujeres como depositarias de saberes, tradiciones y lenguas originarias.
Durante la inauguración, en representación de la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, el titular de la Unidad de Culturas Vivas, Patrimonio Inmaterial e Interculturalidad del INAH, Diego Prieto Hernández, destacó que la muestra “exalta la resistencia y la perseverancia de las culturas originarias, así como el papel fundamental de las mujeres como portadoras del conocimiento, tejedoras de los colores y las múltiples cosmovisiones que enriquecen la identidad mexicana”.
En el acto protocolar, realizado en el Instituto Cervantes, el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación de España, José Manuel Albares Bueno, reconoció la profunda relación histórica y cultural entre ambos países, al tiempo que hizo un pronunciamiento inédito de reconocimiento hacia los pueblos originarios de México.
“Hubo dolor e injusticia hacia los pueblos originarios a los que se dedica esta exposición. Justo es reconocerlo y lamentarlo, porque esa también es parte de nuestra historia compartida”, expresó.
El ministro subrayó que la muestra constituye “un homenaje a esa mitad del mundo, a las mujeres indígenas, que son raíz, palabra y memoria viva”.
Por su parte, el embajador de México en España, Quirino Ordaz Coppel, celebró la conjunción de esfuerzos institucionales que hicieron posible la muestra, subrayando que esta exposición “visibiliza el papel fundamental de las mujeres de los pueblos originarios en el devenir nacional”. Agradeció la colaboración entre las secretarías de Cultura y de Relaciones Exteriores de México, así como de sus contrapartes españolas, encabezadas por el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación (MAEUEC) y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).
En la ceremonia también participaron Juan Manuel Garibay López, titular de la Coordinación Nacional de Museos y Exposiciones del INAH; Karina Romero Blanco, curadora de la muestra; Luis García Montero, director del Instituto Cervantes; y Ángeles Albert León, directora general de Patrimonio Cultural y Bellas Artes del Ministerio de Cultura de España.

Exposición sin precedentes
La organización de la exposición representó un desafío logístico y diplomático. De acuerdo con fuentes oficiales, los preparativos iniciaron a finales de 2024, tras el encuentro entre ambas naciones durante la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, en la que España fue el país invitado de honor.
A partir de entonces, se intensificó la colaboración entre instituciones culturales mexicanas y españolas, bajo la coordinación general de Karina Romero Blanco, comisaria de la exposición, quien encabezó un equipo binacional que logró concretar el proyecto en menos de ocho meses, cuando normalmente este tipo de montajes requieren más de dos años de planificación.
El envío de las piezas se realizó el 22 de octubre, con destino a Madrid, donde fueron distribuidas entre los cuatro recintos participantes. Días antes, el 8 de octubre, se inauguró la sección correspondiente en la Casa de México. Para agilizar los procesos, ambos países implementaron por primera vez un sistema especial de importación de la Unión Europea, garantizando así la llegada segura de las obras y evitando retrasos administrativos.
Un nuevo capítulo
La inauguración de La mitad del mundo representa no solo un acontecimiento cultural, sino también un gesto de reconciliación diplomática entre México y España, tras varios años de distanciamiento político derivado de la solicitud formal de disculpas por la conquista realizada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador en 2019.
Cinco años después, esta exposición conjunta simboliza la voluntad de ambos gobiernos por fortalecer los lazos históricos y culturales que los unen, mediante el reconocimiento de su pasado común y el impulso de un diálogo contemporáneo que pone al centro la voz de las mujeres indígenas.
Con esta muestra, México y España reafirman su compromiso de mirar al pasado con responsabilidad y construir, desde la cultura, un futuro compartido.









































