“No me llores, no. No me llores, no”. “Porque si lloras yo peno, en cambio si tú me cantas, yo siempre vivo y nunca muero”.
Con la música oaxaqueña que evocan los recuerdos de los seres queridos que se adelantaron, el concierto multidisciplinario de la Casa de la Cultura de la Villa de Etla “Historia de un Amor”, hizo vibrar la Plaza de la Revolución la noche del martes 28 de octubre.
Fue una noche inolvidable con “La Martiniana”, “Dios Nunca Muere”, “La Llorona” y “Guendanabani” (La vida es muy hermosa), en zapoteco, con la participación de niñas y niños del Centro de Formación Musical y Artística de la Villa de Etla.
“Fue un encuentro con nuestras raíces a través de la música, la danza y las expresiones que mantienen viva nuestra herencia”. “Fue una celebración a la vida y a la memoria de nuestros seres queridos”.
“Esta historia se llama ‘Historia de un Amor’; es un montaje multidisciplinario con todos los integrantes de la Casa de la Cultura de la Villa de Etla”, explicó la maestra Frida Guzmán Gómez.
“Nos sentimos emocionadísimos de participar y ofrecer por tercer año este homenaje en recuerdo de nuestros seres queridos, por el Día de Muertos”, añadió la directora del Centro de Formación Artística de la Villa de Etla.
Así mismo, con la participación de más 200 niñas y niños de la escuela de Música y del Centro de Formación Artística “Historia de un Amor” se presentó este viernes 31 de octubre en Ixcotel.
Mario Aurelio Guzmán Gómez, director de la Casa de la Cultura de la Villa de Etla, anunció una serie de actividades en los próximos días como un concierto del Taller de Centro y del Folklor, y principalmente su participación en la exposición de los 40 altares regionales de la Ciudad de Oaxaca.











































