En Oaxaca, luego de meses de protestas pacíficas, de demandas de mejoras salariales, de exhibir deficiencias y falta de instrumentos, los integrantes de la histórica Banda de Música del Estado obtuvieron apenas un incremento salarial de 2 mil 500 pesos que, comparados con el salario en otras entidades, los deja como los peor pagados del país. La cultura no importa.
Los integrantes de la histórica Banda de Música del Estado se manifestaron durante las icónicas presentaciones “Bajo el Laurel” en el zócalo capitalino manifestando que desde enero se les había prometido atención, ello empujó al Gobierno del Estado a entregar un irrisorio aumento. Las demandas eran claras y urgentes: el pago inmediato de sus haberes y un aumento salarial que finalmente “dignificara su labor de promotor musical y cultura”.
Antes de esta jornada de protestas, un músico de fila adscrito al gobierno del estado percibía ingresos que, sumados a compensaciones, oscilaban apenas entre los 10 mil 700 y los 13 mil 340 pesos brutos mensuales. Con la adición de los 2 mil 500 pesos celebrados por la Seculta, el tabulador oaxaqueño apenas se moverá hacia un rango estimado de entre 13 mil 200 y 15 mil 840 pesos mensuales antes de impuestos.
Al realizar un somero ejercicio comparativo con el resto del país, el rezago oaxaqueño salta a la vista de manera dramática. En entidades como Jalisco, un músico de fila de la Orquesta Filarmónica local percibe un salario bruto de aproximadamente 36 mil 550 pesos al mes, mientras que en la Ciudad de México y el Estado de México las remuneraciones base superan con facilidad los 30 mil y 34 mil pesos mensuales para puestos similares.
Flavio Sosa, a cargo de la Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca (Seculta) reconoció la legitimidad del movimiento obrero-artístico y admitió que la presión social en la plaza pública fue el detonante del cambio.
Sosa Villavicencio detalló que este beneficio no será exclusivo de la agrupación que inició las movilizaciones, sino que impactará a todo el aparato musical oficial:
“…2 mil 500 pesos mensuales para la banda del estado, para la orquesta primavera, para la orquesta sinfónica del estado, y para la marimba del estado” Sin mayor rubor, el ex líder de la APO calificó de este incremento como “sin precedentes”.
Asimismo, aseguró que el pago tendrá carácter retroactivo a partir del mes de enero, confirmando que ya “están empezando a fluir las administraciones” para cubrir dichos montos.
¿Alcanza para dignificar el arte?

Si bien el logro conseguido por las agrupaciones en las mesas de negociación son un precedente, la realidad estructural muestra que los músicos locales seguirán ganando menos de la mitad de lo que percibe un colega en el centro o el norte del país.
El cuestionamiento es que si un incremento de aproximadamente 83 pesos diarios realmente subsana las décadas de abandono institucional.
El calvario de los músicos oaxaqueños
Fue en octubre de 2025 cuando la Banda del Estado se manifestó en dos ocasiones para exigir una audiencia con el gobernador y exponerle sus demandas.
En noviembre, por el aniversario de la Banda, su director adelantó que ya había acuerdos y promesas del gobernador para el mes de enero.
El 22 de diciembre, en conferencia de prensa del gobernador, fue el mismo Flavio Sosa Villavicencio quien informó de la promesa del aumento salarial para esta y las otras tres agrupaciones musicales dependientes de la Seculta.
En presencia del gobernador, el titular de la Seculta señaló que el incremento se aplicaría a partir de enero de 2026. Sin embargo, no detalló sobre la cantidad del aumento, pues iba a ser la Secretaría de Finanzas la que lo informara.
En el mes de abril, la promesa seguía sin cumplir, por lo que los músicos se manifestaron en los conciertos “Bajo el Laurel” para exigir atención a sus demandas laborales, principalmente las salariales, las cuales ya habían externado en las protestas de octubre de 2025, incluso los músicos llevaron su inconformidad al Palacio de Gobierno, en donde pidieron audiencia con el gobernador.
Por otra parte, a principio de año los músicos de la Orquesta Sinfónica de Oaxaca formaron ya una comisión artística de siete miembros para defender su inclusión y servir como portavoz de la orquesta.
En diciembre, el ensamble presentó una solicitud formal a la Seculta donde solicita ser parte de la designación del director y transparencia en el proceso de selección.
La OSO cuenta con 33 integrantes base y otros 25 están bajo contratos por honorarios, que terminaron en diciembre pasado.










































