La capital de Oaxaca, que también ha sido llamada en ocasiones como “un museo viviente”, tiene en sus calles y arquitectura una gran belleza, por lo que tan solo pasear y observar las fachadas de sus edificios históricos hace volar la imaginación y recrear sucesos históricos que tuvieron lugar aquí.
La belleza de Oaxaca se manifiesta por todo su centro histórico, muchos lugares de esta zona metropolitana hacen sentir una alegría con tan solo pasear en ellos, por eso una recomendación es pasear por Andador de García Vigil, que inicia desde el Barrio del Carmen Alto, en donde se encuentra la parroquia del mismo nombre y baja hasta la Alameda de León, lo que es una muestra palpable del porqué Oaxaca ha sido considerada como “La ciudad más bella del mundo” por la Revista Travel + Leisure World’s Best Awards, tanto en el año 2020, como en el año 2022.
Y es que para entender la importancia de la belleza de la ciudad hay que destacar sitios como el Templo del Carmen Alto, en donde se venera a la Virgen del Carmen cuyos orígenes datan del siglo XVI, este lugar fue llamado ermita de la Santa Vera Cruz y el terreno fue donado para que los frailes carmelitas levantaran el templo iniciando así una nueva etapa, ya que los historiadores señalan que fue justo en esa área en donde había un templo precolombino conocido como el gran Teocalli de Huaxyacac, en el que se veneraba a la Diosa del Maíz y la agricultura Centeocihuatl, siendo el mes de julio la Fiesta de los Señores, cuando llevaban a cabo el sacrificio de una doncella, en honor a esa deidad.
En este mismo lugar se empezó a venerar a la Virgen del Carmen y se cristianizó el pueblo, se iniciaron nuevas costumbres y la fiesta popular se transformó, dando paso de forma paulatina a las nuevas formas de festejar y agradecer, que después se transformaron en la Guelaguetza, que es admirada por visitantes de todo el mundo.
En este Andador García Vigil vivió el Benemérito de las Américas, don Benito Juárez, en su época de estudiante, de 1818 a 1828, en la casa de su padrino, el sacerdote Salanueva, quien le enseñó el oficio de encuadernador. Actualmente este lugar es un museo que se ubica en la Calle García Vigil 609. Funcionando a un costado se encuentra el Taller de Gráfica del maestro Juan Alcázar, alumno fundador del Taller de Artes Plásticas “Rufino Tamayo”, quien también fue el impulsor del Museo de los Pintores Oaxaqueños.
El gran pintor Rufino Tamayo, conocido mundialmente, formó parte del coro de la Parroquia del Carmen Alto, siendo quizás esta devoción que adquirió desde pequeño la que lo hizo tener un corazón noble; fue una persona muy altruista y al lado de su esposa Olga, fundaron el asilo de ancianos que lleva su nombre.
Muchos datos más hay sobre este Andador Turístico, el cual ha sido embellecido y en donde hay infinidad de servicios turísticos que se viven y se disfrutan a cualquier hora del día. También es común encontrarse convites y calendas que transmiten una gran alegría y amor por nuestras tradiciones y costumbres de Oaxaca, pues su música y bailes son muy contagiosos.
Santiago Sánchez Ramos crea arte expresionista y neo-expresionista
A este joven artista una gran admiración lo conecta con Oaxaca, aunque haya nacido en “La ciudad de la eterna primavera”, Cuernavaca, Morelos, tiene un concepto hermoso de nuestra entidad.
La magia que se desprende de las obras oaxaqueñas ha hecho sentir al artista Santiago Sánchez Ramos una admiración especial, por lo que considera que Oaxaca representa una gran cultura en donde su arte se convierte en un puente entre dos mundos entre la tradición y la modernidad, entre la inspiración y la expresión.
En su familia nadie se ha dedicado al arte, pero cree que una influencia artística cercana fue la de su abuelo a quien le apasionaba la música y su pasatiempo era tocar la guitarra, él le enseñó sus referencias musicales, siendo la música lo llevó al arte.
Desde muy pequeño le gustaban los súper héroes de las historietas de acción, para él era muy entretenido dibujarlos por lo que desde los cinco años su pasión fue el dibujo, retratando a los súper héroes y todo lo que veía, pues le encantaba el trazo y las líneas.
En la preparatoria, por las visitas frecuentes que realizaban a los museos como el Soumaya, no lograba entender del todo porqué le habían gustado mucho aquellas pinturas, sobre todo las barrocas y las impresionistas, por lo que eligió así la carrera universitaria de Artes Plásticas.
Entre sus metas estaba establecer su estudio en la Cd. de México y expandirse a todo el país para después viajar por todo el mundo sintiendo sensaciones únicas y viviendo del arte. Las técnicas que domina van desde la pintura, el grabado, dibujo y hasta la fotografía, su estilo, por ahora, es de carácter expresionista o neo-expresionista.
Su proyecto más reciente fue participar en su primer simposio de arte en Sayulita, Nayarit, donde pudo converger con artistas y amigos internacionales. Preparándose de inmediato para una exposición colectiva denominada: “Entre ciudades y aves”, en el Congreso de la Unión (Cámara Federal de Diputados) en la Cd. de México. Participará también en el proyecto “Casa Ennea”, exponiendo también en el metro Bellas Artes y en el Museo de Antropología de Puebla. Y está atento de estar en el mayor número de proyectos.
Santiago Sánchez Ramos, continúa trabajando arduamente para sobresalir en un mundo de artistas plásticos donde la competencia es implacable. Cada artista posee una identidad única, pero Santiago confía en que su sello especial, el Neoexpresionismo, lo hará brillar con luz propia. Con su estilo vibrante y lleno de vida, busca conquistar al mundo, con un arte que refleja su alma. Su obra se convierte en un himno a la belleza, a la tradición y la fuerza de la vida, que disfruta en cada pincelada.










































