Una tarde trágica se registró en la periferia de la capital oaxaqueña tras confirmarse la muerte instantánea de un trabajador de la construcción dentro del “Edificio Kratos”. El inmueble se localiza estratégicamente sobre la Carretera Federal 190, a la altura de la agencia municipal de Pueblo Nuevo. La víctima se desempeñaba como soldador al momento del siniestro.
Los reportes iniciales indicaron que el obrero realizaba uniones metálicas en la parte alta de la estructura destinada para el nuevo ascensor del complejo. Testigos afirmaron que el soldador laboraba sin arnés, líneas de vida ni el equipo de protección civil básico exigido por las normas federales de trabajo. Al dar un mal paso, perdió el equilibrio y se precipitó al vacío, impactando contra el fondo del cubo del elevador, lo que le provocó una muerte inmediata por traumatismo craneoencefálico.
NEGLIGENCIA Y DESPROTECCIÓN LABORAL
La zona fue resguardada de inmediato por elementos de la Policía Municipal, quienes acordonaron los accesos al edificio comercial para preservar la escena. Minutos más tarde, peritos criminalistas y agentes de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) arribaron al lugar para iniciar el levantamiento de los indicios e integrar la carpeta de investigación por homicidio culposo.
Fuentes internas del sector de la construcción señalaron que, como ocurre frecuentemente en obras subcontratadas, el obrero carecía de seguridad social ante el IMSS. Se prevé que la defensa legal de los propietarios del inmueble deslinde responsabilidades civiles hacia la constructora externa encargada de los trabajos para evadir indemnizaciones directas por la negligencia laboral.
DENUNCIAN MEGA PANTALLA ILEGAL

Más allá del fallecimiento, el incidente desató una ola de indignación vecinal que sacó a la luz pública una supuesta red de influyentismo y privilegios. Colonos del sector denunciaron que el inmueble es propiedad del actual consejero jurídico del Gobierno del Estado, Geovany Vásquez Sagrero (también citado como Giovanni Vázquez Sagrero), y que opera bajo un manto de impunidad municipal.
La principal queja radica en una monumental pantalla publicitaria LED instalada en la fachada principal del edificio, la cual colinda con la Carretera Federal 190. Vecinos aseguran que dicha estructura viola de manera flagrante los reglamentos de desarrollo urbano y representa un distractor de alto riesgo para los automovilistas, además de carecer de los dictámenes de Protección Civil indispensables.
ACUSAN TRÁFICO DE INFLUENCIAS
“A cualquier ciudadano común le habrían clausurado la obra de inmediato por esa pantalla gigante y por la falta de permisos de construcción del elevador”, afirmaron colonos bajo estricto anonimato por temor a represalias institucionales. Los denunciantes sostienen que la obra civil continuó operando de noche y sin sellos debido al peso político que ejerce el alto funcionario estatal del gabinete de la Primavera Oaxaqueña.
Las autoridades ministeriales ahora enfrentan la presión social de investigar no solo los delitos de carácter laboral y la falta de medidas de apremio que costaron la vida del soldador, sino también las presuntas omisiones del ayuntamiento capitalino al permitir licencias de construcción irregulares en favor de servidores públicos de primer nivel.





































