Diseñadores y gestores culturales en Oaxaca coinciden en la necesidad de respetar y valorar las creaciones de los pueblos de México. Pero no sólo desde el ámbito de la moda, sino como elementos que al ser parte de culturas originarias o claves en la identidad de éstos, deben de ser reconocidos y revalorados por la misma sociedad. La moda, señalan, algunos, no está peleada con la tradición, pero para un buen ejercicio es pertinente la colaboración, el reconocimiento y el respeto.
REAVIVÓ EL DEBATE
Recientemente, México vivió un nuevo caso en el que se reavivó el debate sobre las creaciones populares y el uso de éstas en los productos de marcas o empresas como la que lleva el nombre de la diseñadora venezolana Carolina Herrera. Asimismo, replanteó la necesidad de un marco jurídico o leyes en torno a la protección de los elementos de las culturas del país.
Edna Ambrosio, directora de la Escuela Libre de Arte y Diseño (ELAD) señala que para la propuesta de ley que se analiza en el Senado y que ha impulsado la funcionaria Susana Harp, es necesario hacer un estudio más profundo y el análisis de los derechos de las comunidades desde otra perspectiva distinta a la habitual, pues en esta no encajan las ideas o maneras de ver de estas comunidades.
“Hablamos de marca, de denominación de origen, de marcas colectivas” y si se busca una regularización a través del IMPI (Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual), la discusión quizá no avance, explica la también docente, pues esto “es algo más allá de un objeto. Hay una cuestión cultural, de vivencias”.
Por lo pronto, la iniciativa es loable, en tanto mantiene la discusión sobre el tema, agrega Ambrosio.
SOBRE LA PROPUESTA
En esta propuesta de la senadora Susana Harp, se estipula que en caso de que un diseñador, marca u otro ente comercial quiera usar elementos de las creaciones de un pueblo, debe de haber un acuerdo entre este y el solicitante. De no haberlo o no llegar a ello, el ejecutivo federal, a través de la Secretaría de Cultura, podría autorizarlo.
Sin embargo, Edna remarca la necesidad de un estudio más profundo para que “se busque a una figura jurídica que no necesariamente tengamos que amoldar nuestra identidad a estas denominaciones que existen, porque no caben”. Además, porque existen elementos o iconografía que se repite o usan varias comunidades y eso dificultaría el proceso para conseguir la autorización para el uso de tal o para determinar a quién pertenece tal elemento. Y ese es el caso, explica, de una cruz que se repite en los textiles de varios pueblos, tanto de la zona mixe (región Sierra Norte) como en la región Costa; “entonces, ¿propiedad de quién va a ser?”
EL jueves se desarrolló un foro sobre moda étnica impulsado por la Universidad de los Valles Centrales de Oaxaca. En él participaron diseñadores y gestores culturales, así como artistas plásticos y bailarina e integrante del Comité de Autenticidad de las fiestas de Guelaguetza.
AUGE Y REVALORACIÓN
Fabiola Calvo, diseñadora, destacó que el auge y revaloración de los textiles data de pocos años, pues antes era muy marcada la visión de que estos no valían o valían poco. Asimismo, que estas creaciones no han recibido la importancia social que merecen y que a veces sólo se les ha visto desde los beneficios económicos. Con su marca, explica, lo que se evita es usar dos textiles de pueblos o regiones distintas, además de no acudir a los estampados o reproducciones, pues con esto último no se generan trabajos o beneficios a los pueblos y artesanos de los que provienen.
“Nosotros podemos ser nuestros propios verdugos”, ahonda, ya que al comprar prendas como estas últimas, no se hace un bien. En torno a la moda y las creaciones populares, explica, debe haber colaboración y respeto, y no escudarse en el argumento de “homenajes”.
Para Juan Manuel Bautista, diseñador de la región Mixteca, la valoración de la que habla Calvo tiene que ver también con el ver los textiles como tesoros, como elementos de gran valor, pues de lo contrario sólo quedarán como elementos decorativos. Respecto a los casos de plagios, apropiaciones o usos indebidos, considera que es hasta que se atenta contra algo es que se valora.











































