A casi un año de la protesta por la falta de pago de salarios caídos, y de casi uno del cierre del recinto, trabajadores del Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca (MACO) acusaron favoritismo de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje (JLCyA) hacia su patrón y demandado, la asociación Amigos del MACO.
Ayer, viernes, fue aplazada la cuarta audiencia, en la que se desahogarían las pruebas por parte de ambas partes, y que ya se había suspendido en otras ocasiones.
Néstor Iván Hernández, uno de los 11 trabajadores que persisten en la demanda, señaló que esta audiencia lleva ya un retraso de ocho meses, pues se iba a realizar en junio del año pasado. Esto, explicó, es “una burla a nuestra lucha y sueldos”.
Las y los demandantes exigen el pago de un año de salarios devengados (desde abril de 2020 hasta abril de 2021), así como lo acumulado a raíz del desalojo, ocurrido el 10 de abril del año pasado.
Por su parte, la asociación ha informado nuevamente de una reapertura del museo ante el aniversario 30 de este. La intención ha sido anunciada desde hace meses, pero no se ha concretado.
Desde diciembre de 2020, las y los trabajadores acusaron a la asociación que preside Rubén Leyva de no pagarles sus salarios y otras prestaciones. Fue entre enero y marzo de 2021 cuando el conflicto escaló con el primer intento de desalojo en contra de los trabajadores y la demanda que estos interpusieron ante la JLCyA.
En abril, a través de la Policía Auxiliar Bancaria, Industrial y Comercial (PABIC), la asociación y la Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca ordenaron que se negara el acceso a los trabajadores al museo. Aunque finalmente lograron ingresar al recinto y emprendieron guardias, la madrugada del 10 de abril el trabajador Óscar Aragón fue desalojado por elementos vestidos de civil.
En diversos momentos, la asociación ha desconocido como trabajadores a la totalidad o mayoría de los 19 empleados que iniciaron la demanda y los 11 que siguen en ella.












































