En medio del repunte de sarampión en el país, autoridades sanitarias aclararon que las mujeres embarazadas no deben aplicarse la vacuna, aun cuando exista preocupación por el aumento de contagios.
La advertencia se dio durante la conferencia encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum desde el Palacio Nacional, donde se detallaron los alcances y límites de la actual campaña de inmunización.
¿POR QUÉ NO SE RECOMIENDA EN EL EMBARAZO?
Ramiro López, subsecretario de Políticas de Salud y Bienestar Poblacional, explicó que la vacuna contra el sarampión contiene virus vivos atenuados, lo que implica un riesgo potencial durante la gestación.
“En el caso de las mujeres embarazadas, no se recomienda vacunarse porque las vacunas son virus vivos atenuados, es decir, se les disminuyó el potencial de enfermedad; entonces hay de cierta manera cierta transmisión a través del cordón umbilical, por eso se recomienda no vacunarse”, puntualizó.
El funcionario añadió que, si una mujer embarazada presenta síntomas, existen alternativas médicas en hospitales para fortalecer su inmunidad sin recurrir a la vacunación directa.
La misma recomendación aplica para personas con el sistema inmunológico comprometido, como pacientes en tratamiento oncológico.
PRIORIDAD DE VACUNACIÓN Y RESTRICCIONES
Ante inconformidades de personas mayores de 50 años que denunciaron negativa en módulos, autoridades precisaron que la campaña está dirigida principalmente a niñas, niños y personas de entre 13 y 49 años.
Quienes ya cuentan con esquema completo o padecieron la enfermedad anteriormente no requieren refuerzo, pues “están ya protegidos”, señalaron.
La estrategia busca concentrar las dosis disponibles en los sectores con mayor riesgo epidemiológico, aunque la restricción ha generado dudas en parte de la población.
CASI 9,500 CONTAGIOS DESDE 2025
El subsecretario Eduardo Clark informó que en la última semana se confirmaron 410 casos de sarampión en el país. Desde los primeros reportes en 2025, el acumulado asciende a 9 mil 487 contagios.
“La gente debe saber que si no nos vacunamos y si no nos hubiéramos vacunado históricamente, un virus como el sarampión podría generar cientos de miles, si no es que millones, de contagios”, afirmó.
Aunque las autoridades sostienen que la incidencia se mantiene “relativamente baja”, el número de casos y su presencia en múltiples estados reflejan un escenario que exige vigilancia epidemiológica constante.
ENTRE PREVENCIÓN Y PRECAUCIÓN
El llamado central es claro: vacunarse cuando corresponde, pero evitar la aplicación en casos contraindicados como el embarazo.
En un contexto de incremento de contagios, la información precisa se vuelve clave para evitar decisiones que puedan poner en riesgo tanto a la madre como al bebé.











































