El aumento de casos de influenza A H3N2 en Estados Unidos ha encendido las alertas sanitarias en la región. De acuerdo con datos oficiales de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), hasta el 9 de enero de 2026 se han registrado alrededor de 15 millones de contagios, así como un incremento del 48% en hospitalizaciones respecto a la semana previa.
CIFRAS QUE PREOCUPAN
El reporte de los CDC señala que más de 180 mil personas han requerido hospitalización y que se contabilizan alrededor de 7 mil 400 fallecimientos, entre ellos 17 menores de edad. Estas cifras han comenzado a generar presión indirecta en el sistema de salud mexicano, debido a la cercanía geográfica, el flujo constante de personas entre ambos países y la coincidencia de la temporada invernal.
Especialistas advierten que la detección oportuna de los síntomas graves puede ser determinante para evitar complicaciones severas o desenlaces fatales.
SÍNTOMAS DE ALARMA
De acuerdo con médicos especialistas, existen señales que no deben atenderse en casa y requieren atención médica inmediata. Entre ellas destacan:
- Tos muy productiva acompañada de dificultad para respirar.
- Labios azulados o con tonalidad morada, indicio de falta de oxigenación.
- Disminución o ausencia de orina, posible señal de daño renal.
- Debilidad general intensa que impide realizar actividades básicas.
- Fiebre superior a 39.4 grados centígrados que no cede con medicamentos.
“La combinación de fiebre alta con cualquiera de estos síntomas representa una situación de emergencia”, advierten los especialistas.
OTROS SIGNOS DE GRAVEDAD
Los CDC también señalan otros síntomas que ameritan acudir de inmediato a un hospital, como respiración rápida o severamente dificultosa, opresión en las costillas al inhalar, dolor en el pecho y dolores musculares tan intensos que impiden caminar.
PREVENCIÓN, CLAVE PARA EVITAR COMPLICACIONES
Autoridades sanitarias recomiendan reforzar las medidas preventivas, especialmente en adultos de entre 35 y 60 años, quienes suelen estar en contacto con niños y adultos mayores, los grupos más vulnerables.
Entre las principales recomendaciones se encuentran el uso de cubrebocas en caso de presentar síntomas respiratorios, cubrir boca y nariz al toser o estornudar, mantener una higiene constante de manos y vacunarse contra la influenza, aun cuando su efectividad se estime entre 40 y 50%.
También se exhorta a no minimizar los síntomas y buscar atención médica oportuna, especialmente en personas con enfermedades crónicas.
LLAMADO A LA ATENCIÓN OPORTUNA
Especialistas recuerdan que muchas de estas medidas, reforzadas durante la pandemia de COVID-19, continúan siendo efectivas para reducir contagios y complicaciones. Ante el repunte de casos en Estados Unidos y el avance del invierno en México, mantenerse informados y actuar a tiempo puede salvar vidas.










































