El calentamiento global continúa rompiendo récords y todo indica que 2026 no será la excepción. Diversos análisis científicos y proyecciones climáticas internacionales coinciden en que este año tiene altas probabilidades de ubicarse entre los más calurosos jamás registrados a nivel mundial, reforzando una tendencia de temperaturas extremas que se ha intensificado en la última década.
Los modelos climáticos indican que la temperatura media global podría mantenerse muy por encima de los valores históricos, consolidando una racha inédita de calor persistente que ya no se percibe como un fenómeno aislado, sino como una condición estructural del sistema climático del planeta.
Temperatura global superaría niveles preindustriales
De acuerdo con especialistas en climatología, la temperatura promedio del planeta en 2026 podría situarse entre 1.34 y 1.58 grados Celsius por encima de los niveles preindustriales, establecidos entre 1850 y 1900. Este rango colocaría al año entre los cuatro más calurosos desde que existen registros, confirmando el avance acelerado del cambio climático.
Los científicos subrayan que, aunque se prevé la presencia del fenómeno de La Niña durante 2026 —el cual suele generar un ligero enfriamiento global—, su efecto sería insuficiente frente al calor acumulado en océanos y atmósfera. En consecuencia, incluso con variabilidad climática natural, las temperaturas seguirán siendo excepcionalmente altas a escala global.
¿Por qué 2026 será tan caluroso?
Uno de los principales factores es la acumulación constante de gases de efecto invernadero, que continúan atrapando calor en la atmósfera. A esto se suma el calentamiento sostenido de los océanos, que funcionan como enormes reservorios térmicos y liberan calor de manera gradual, favoreciendo olas de calor más frecuentes, prolongadas e intensas en diversas regiones del mundo.
Impacto del calor extremo en México
Este escenario global tendrá efectos directos en países como México. Los pronósticos climáticos señalan que 2026 comenzará con temperaturas por encima del promedio en gran parte del territorio nacional, especialmente en regiones del Pacífico, el sur y el sureste, donde el ambiente será más cálido de lo habitual incluso durante el invierno.
No obstante, el calor no será uniforme. Durante la primera quincena de enero se espera un clima altamente contrastante debido a la entrada de frentes fríos, masas de aire ártico y la posible influencia del vórtice polar. Esto provocará descensos marcados de temperatura en el norte, el altiplano y zonas montañosas del centro del país, con heladas nocturnas y rachas de viento fuertes.
Riesgos para la salud y los recursos naturales
Especialistas advierten que los años extremadamente calurosos incrementan los riesgos para la salud pública, la seguridad alimentaria y la disponibilidad de agua. Las olas de calor elevan la probabilidad de golpes de calor y enfermedades asociadas, mientras que la variabilidad climática dificulta la planeación agrícola y el manejo de los recursos naturales.
Aunque los datos definitivos de 2026 solo podrán confirmarse al cierre del año, las proyecciones actuales son contundentes: el planeta atraviesa un periodo de calor sin precedentes. Para la comunidad científica, este panorama refuerza la urgencia de acelerar las acciones contra el cambio climático y de preparar a las sociedades para enfrentar un clima cada vez más extremo e impredecible.











































