La complicada situación económica que persiste en la región Mixteca dejará a numerosas familias sin cena ni festejos para recibir el año 2026, de acuerdo con testimonios recabados en distintos municipios de la zona.
Irene Olvera Chávez, ama de casa y vendedora de fruta en la vía pública, señaló que este año no habrá celebración en su hogar, pues los recursos apenas alcanzan para cubrir necesidades básicas de ella y sus dos hijas pequeñas.
“Soy madre soltera y tengo que ahorrar para comprarles un juguete este 6 de enero. Tengo que elegir entre una cena o los juguetes para mis niñas; la situación económica no está para más”, expresó.
Como ella, muchas familias de la región enfrentan una realidad similar, donde las fechas decembrinas transcurren sin festejos debido a los gastos que implican. En Putla, Adalberto Ávila, taxista, comentó que en su casa la cena será sencilla: frijoles, tortillas, café y pan, y si es posible una sidra para recibir el nuevo año.
“Será una cena humilde, pero con mucho amor. Tengo dos hijos, uno en secundaria y otro en bachillerato, y los gastos son fuertes”, dijo.
En Juxtlahuaca, Irvin Yael Rosales, albañil, relató que quizá compartan un pollo rostizado, refresco y alguna cerveza con otra familia para rendir la comida y fortalecer la convivencia. Reconoció que estas fechas también están marcadas por la nostalgia.
“Perdimos a mucha gente este 2025, pero por los niños hay que mostrar ánimo y hacer que estas fechas sean de amor y unidad, con la esperanza de un año mejor”, comentó.
Por su parte, Jesús Laso, comerciante y panadero en Santiago Yosondúa, señaló que el trabajo no se detiene y que los festejos quedarán para otro momento.
“Somos panaderos y tenemos que trabajar. Aunque es temporada buena, este 2025 la situación económica fue muy baja y hay que redoblar esfuerzos”, afirmó.
El común denominador entre las familias consultadas es la decisión de no realizar festejos debido a que, incluso una celebración austera, puede superar los 1,500 pesos, dependiendo del número de integrantes. Por ello, muchas optarán por trabajar el 1 de enero como cualquier otro día, con la esperanza de que el 2026 traiga mejores condiciones económicas.











































