Este miércoles, el gobierno de Estados Unidos inició un nuevo cierre tras la falta de consenso en el Congreso para la aprobación de un presupuesto dentro del plazo legal.
El desacuerdo entre demócratas y republicanos deja paralizado gran pate del aparato estatal, empezando con las agencias federales que desde las 00:01 horas del 1 de octubre comenzaron a quedarse sin fondos deteniendo todas sus operaciones.
A través de su cuenta de X, la Casa Blanca, desde donde Donald Trump dirige su administración, aprovechó para acusar a sus contrincantes políticos de este cierre: “los demócratas cerraron los servicios del Estado”.
DESACUERDO PRESUPUESTARIO
Las negociaciones entre los bloques demócrata y republicano se rompieron la discusión debido al desacuerdo sobre los subsidios al Medicaid y a la extensión de subsidios de salud contemplados en la Ley de Cuidado de Salud Asequible, conocida como Obamacare.
Otro punto de desencuentro entre ambos partidos son los recortes de Trump al gasto público sin la aprobación del Congreso, práctica que los republicanos exigen que termine.
Los ´legisladores demócratas también se ha opuesto a los recortes de gastos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y los Institutos Nacionales de la Salud (NIH).
CONSECUENCIAS LABORALES
El cierre del gobierno federal estadounidense tiene como primera consecuencia la suspensión temporal de unos 750.000 empleados federales, según estimaciones de la Oficina de Presupuesto del Congreso.
Por otra parte, alrededor de 1.5 millones de funcionarios continuarán realizando sus labores sin recibir salarios hasta que se alcance un nuevo acuerdo presupuestario.
Todas las dependencias estatales recibieron órdenes de recortar personal y cerrar funciones, mientras la Federación Estadounidense de Empleados de Gobierno presentó una denuncia judicial ante la amenaza de despidos masivos.
TRUMP, CUATRO CIERRES DE GOBIERNO
La parálisis estatal que dio comienzo la madrugada del miércoles es el cuarto cierre de gobierno que afronta Donal Trump durante sus dos administraciones presidenciales.
El mandatario republicano se vio en esta situación tres veces en su primer periodo al frente de la Casa Blanca, uno de ellos el más largo de la historia del país de las barras y las estrellas.
En 2018, el gobierno estadounidense sufrió tres crisis presupuestarias, la primera duró tres días, entre el 20 y el 22 de enero, propiciada por la decisión de los demócratas de incluir fondos de ayuda para los migrantes menores de edad conocidos como “dreamers”.
La segunda ocasión fue en febrero derivado de una maniobra del senador Rand Paul que paralizó la administración durante unas horas.
Finalmente, el 20 de diciembre de 2018, la negativa demócrata a destinar 5,700 millones de dólares para la edificación del muro fronterizo con México, promesa con la que Trump llegó al gobierno estadounidense.
Este desacuerdo dejó al Estado detenido por 35 días en que 800,000 funcionarios no cobraron sus salarios; la crisis concluyó el 19 de enero con un entendimiento temporal que permitiera reabrir el gobierno para retomar las negociaciones presupuestarias que llevaron al Trump a declarar emergencia nacional por la situación fronteriza.











































