La mañana de este viernes, el tráfico vehicular en la zona del Parque El Tequio quedó completamente colapsado debido a un operativo policial que tomó por sorpresa a cientos de ciudadanos. La circulación fue bloqueada, dejando a padres de familia, trabajadores y estudiantes varados por horas, sin información clara sobre la causa del cierre.
La situación generó desesperación, especialmente entre quienes llevaban a sus hijos a la escuela, empleados en ruta a sus trabajos y estudiantes de la Universidad La Salle que simplemente no pudieron pasar.
UN CATEO EN BUSCA DE RESTOS HUMANOS
Horas más tarde, fuentes oficiales confirmaron que el caos fue provocado por un cateo a un inmueble, al parecer un deshuesadero de auto y venta de pieza automotrices, en el marco de una investigación sobre personas desaparecidas. El operativo, de alta secrecía, incluyó la participación de múltiples corporaciones:
- Guardia Nacional
- Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena)
- Policía Estatal
- Agencia Estatal de Investigaciones (AEI)
- Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO)
- Comisión Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas
El despliegue llamó la atención no solo por el nivel de fuerza, sino por la presencia de binomios caninos, palas y picos, evidenciando que se trataba de una búsqueda directa de restos humanos o evidencia enterrada.
CAOS SIN RESPUESTAS: LA CIUDADANÍA, LA ÚNICA PERJUDICADA
A pesar del fuerte dispositivo, ninguna autoridad ha informado hasta el momento los resultados del cateo ni ha explicado públicamente la razón exacta del operativo. Este silencio ha provocado una ola de críticas en redes sociales y entre los propios afectados.
“¿Cómo es posible que bloqueen así la zona sin dar una mínima explicación? Estuve atrapada dos horas sin saber nada”, expresó indignada una madre de familia que intentaba llegar a una escuela primaria con sus hijos.
Otro testimonio, de un estudiante universitario, fue igual de contundente:
“No se puede vivir con esta incertidumbre. Si hay un problema grave de seguridad, deberían informar. La desinformación genera caos eincentidumbre.”
UN ESTADO BAJO SOSPECHA Y UNA INVESTIGACIÓN EN LA SOMBRA
La opacidad con la que se manejó el operativo ha levantado suspicacias, especialmente considerando que Oaxaca enfrenta desapariciones y violencia estructural. De acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, el estado mantiene cifras preocupantes en materia de búsqueda de personas.
La presencia de la Comisión Nacional de Búsqueda, así como el uso de herramientas para excavación, sugiere que el cateo no fue rutinario, sino parte de una investigación delicada. Sin embargo, el hermetismo institucional vuelve a ser protagonista, dejando más preguntas que respuestas.
¿Y LOS RESULTADOS?
Hasta el cierre de esta edición, la Fiscalía General del Estado de Oaxaca no ha emitido ningún comunicado oficial sobre los hallazgos. Ni ha informado si se localizaron restos humanos, evidencia criminal o si se logró alguna detención.
Esta falta de transparencia no solo erosiona la confianza ciudadana, sino que alimenta el miedo y la desinformación en una entidad donde las búsquedas de personas desaparecidas lamentablemente se han vuelto parte del panorama cotidiano.
UN OPERATIVO QUE DEJÓ MÁS DUDAS QUE CERTEZAS
La jornada del viernes en Santa Cruz Xoxocotlán dejó en claro una cosa: la seguridad pública no puede gestionarse a espaldas de la sociedad. Mientras las autoridades desplegaban fuerzas armadas en busca de la verdad bajo tierra, en la superficie los ciudadanos lidiaban con el caos, la desinformación y el desconcierto.
Finalmente, la urgencia por encontrar a personas desaparecidas no está en duda; lo que sí debe cuestionarse es la forma en que se ejecutan estos operativos sin protocolos claros de comunicación ni respeto por el derecho de la población a ser informada.











































