Con una calenda que incluyó danzas y bailes tradicionales, este domingo comenzó en la ciudad de Oaxaca la primera edición de la Feria Intercultural de Escritura y Lectura de Oaxaca (FIELO), que organiza el gobierno estatal tras la cancelación de la Feria Internacional del Libro de Oaxaca (FILO).
A su ingreso por la Alameda de León, la actividad de apertura coincidió con la protesta de empleados de salud adheridos al sindicato nacional Fuerza Independiente de Trabajadores de la Salud (Fintras), quienes en los últimos meses se han manifestado para exigir atención a sus demandas laborales y de insumos en unidades de salud.
Desde el fin de semana, los puestos de venta de libros y los espacios para talleres y otras actividades artísticas y culturales se instalaron en el zócalo de la ciudad de Oaxaca, sede del programa que coordina el Instituto de Creación Literaria y Promoción de la Lectura y en que también colaboran la Secretaría de las Culturas y Artes (Seculta) y el Instituto de Lenguas Indígenas de Oaxaca (ILEO).
Tras su llegada al zócalo, la feria fue inaugurada por autoridades municipales, estatales y federales, entre estas el gobernador Salomón Jara Cruz, la directora del ILEO, Carmen Sánchez Parada; el titular de la Seculta, Flavio Sosa Villavicencio; el director del ILEO, Víctor Vásquez Castillejos; el director del Fondo de Cultura Económica, Paco Ignacio Taibo II, y el presidente municipal de Oaxaca de Juárez, Raymundo Chagoya Villanueva.

En la víspera del inicio del ciclo escolar 2025-2026 de las instituciones de educación básica y media superior, la feria comenzó a reunir a cientos de visitantes desde temprana hora para recorrer los puestos de venta de libros, los espacios de talleres y de presentaciones editoriales, entre otros.
De acuerdo con las autoridades, la programación que inició este domingo y concluirá el próximo 7 de septiembre tendrá más de 500 actividades con la participación de alrededor de 50 librerías estatales y nacionales y más de 60 editoriales, así como escritoras y escritores oaxaqueños, de otras partes del país e incluso invitados del extranjero.
A unos días de esta primera feria, una parte de la sociedad civil también se manifestó para proponer que en ferias como esta, hechas con recursos humanos, se garantice la participación de la comunidad oaxaqueña. También, entre otras propuestas, que se retomen programas de promoción de la lectura y de apoyo a las y los escritores, especialmente cuando en la entidad ha crecido la publicación de libros desde los esfuerzos independientes.











































