El gobierno de México impuso nuevos precios mínimos a las exportaciones de jitomate fresco hacia Estados Unidos, con el objetivo de mantener el acceso al mercado norteamericano tras la imposición de un arancel antidumping superior al 17% por parte de la administración Trump.
El decreto fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el pasado viernes por la noche, y busca frenar lo que el gobierno mexicano calificó como una posible “distorsión en los precios de exportación”.
Esta medida es una reacción directa a la retirada de Estados Unidos del acuerdo de suspensión de 2019, que mantenía bajo control los precios y frenaba investigaciones sobre dumping de jitomates mexicanos en el mercado estadounidense.
EL PRECIO DEL JITOMATE SUBE HASTA 40% EN EXPORTACIÓN
Los nuevos precios mínimos representan aumentos significativos para los productores mexicanos. Según Juan Carlos Anaya, director del Grupo Consultor de Mercados Agropecuarios, el jitomate redondo tipo “bola” registrará un alza de hasta el 40%, mientras que las variedades cherry y uva subirán alrededor del 26%.
Estos incrementos superan incluso el arancel impuesto por el Departamento de Comercio de EE.UU., lo que refleja la intención del gobierno mexicano de evitar un conflicto comercial más profundo y, al mismo tiempo, proteger a los productores nacionales.
CONSECUENCIAS PARA CONSUMIDORES EN EE.UU.: ¿QUIÉN ABSORBE EL COSTO?
El impacto directo se trasladará a los bolsillos del consumidor estadounidense. Rodolfo Spielmann, director ejecutivo del importador NatureSweet, advirtió que su empresa no puede absorber el impacto del arancel:
“No hay ningún escenario en el que pueda absorber esos aranceles. Los márgenes no son lo suficientemente altos”, afirmó.
NatureSweet, uno de los mayores distribuidores de jitomates en Estados Unidos, ya alertó a sus clientes sobre un aumento de precios cercano al 10%, lo que afectará a supermercados como Walmart, Kroger y Albertsons, donde se comercializan sus jitomates tipo cherry Cherubs, entre otros.
PRESIÓN POLÍTICA Y TENSIÓN COMERCIAL: EL LEGADO DE TRUMP
La política comercial del expresidente Donald Trump sigue generando tensiones. Aunque el Departamento de Comercio impuso el arancel antidumping, Trump concedió un plazo de 90 días para que ambos países negocien un nuevo acuerdo antes de hacer efectivo un aumento generalizado de aranceles.
Por su parte, Georgina Félix, directora de operaciones de la Asociación de Productos Frescos de las Américas, con sede en Arizona, destacó:
“El gobierno mexicano está tratando de ayudar a los productores a evitar un aumento en los aranceles antidumping en el futuro”.
LOS PRODUCTORES DE EE.UU. CELEBRAN, PERO ¿PUEDEN CUBRIR LA DEMANDA?
Aunque algunos productores estadounidenses celebraron la cancelación del acuerdo de 2019, expertos del sector agrícola dudan que puedan suplir la reducción de las importaciones mexicanas. La cadena de suministro, altamente dependiente del jitomate mexicano, podría enfrentar escasez y volatilidad en los precios.
Los economistas agrícolas señalan que la medida, lejos de resolver el problema, podría terminar por encarecer el producto sin garantizar el abasto, en un contexto donde México sigue siendo el principal proveedor de jitomates frescos a EE.UU..
EL CONSUMIDOR EN MEDIO DE UNA GUERRA COMERCIAL
La nueva estrategia de precios mínimos impuesta por México es un intento por evitar una guerra comercial abierta con EE.UU., pero también revela lo frágil que es el equilibrio en las relaciones agrocomerciales bilaterales.
Mientras los gobiernos negocian, los efectos ya se sienten en los supermercados estadounidenses. El jitomate, un producto básico en muchas cocinas, se ha convertido ahora en el epicentro de una disputa comercial en la que, como siempre, el consumidor paga la factura.











































