En una decisión que amenaza con tensar aún más las relaciones comerciales globales, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes la imposición de un arancel del 30 por ciento a todas las importaciones provenientes de México y de la Unión Europea. La medida entrará en vigor el próximo 1 de agosto de 2025.
La Casa Blanca informó que esta decisión se toma como una “respuesta contundente” ante lo que califican como prácticas comerciales desleales y una falta de colaboración de México en el combate al tráfico de fentanilo hacia territorio estadounidense.
En una carta oficial enviada al gobierno mexicano, Trump sostuvo que el país “no ha hecho lo suficiente” para contener el flujo de drogas sintéticas. De igual forma, acusó a la Unión Europea de mantener políticas proteccionistas que han afectado a la industria manufacturera de Estados Unidos.
Reacción internacional
Desde Bruselas, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, lamentó el anuncio y advirtió que la Unión Europea “no se quedará de brazos cruzados”. Se evalúa ya la posibilidad de establecer medidas equivalentes que afecten a productos clave estadounidenses.
En México, la Secretaría de Economía convocó a una reunión urgente con representantes del sector privado para analizar los impactos potenciales y preparar una respuesta diplomática. Expertos advierten que este arancel podría golpear duramente a las exportaciones mexicanas, especialmente en los sectores automotriz, agroindustrial y electrónico.
Impacto en Oaxaca
En Oaxaca, exportadores de mezcal, café, artesanías y productos agrícolas manifestaron preocupación ante la posible caída en ventas hacia el mercado estadounidense. “Esto nos pega directo en la economía local. Si suben los costos, nuestros compradores del norte podrían cancelar pedidos”, dijo una productora de San Dionisio Ocotepec.
Escalada comercial
Con esta nueva política arancelaria, Donald Trump reaviva tensiones comerciales que habían disminuido durante los primeros años de la presidencia de Joe Biden. Analistas anticipan una nueva ola de incertidumbre económica global, mientras inversionistas y mercados reaccionan con cautela.
Se prevé que en los próximos días tanto México como la Unión Europea emitan comunicados formales y busquen vías diplomáticas para revertir esta medida que podría tener amplias repercusiones en el comercio internacional.











































