Sabemos que mantener una piel limpia y radiante no siempre es fácil, sobre todo cuando los puntos negros se vuelven cada vez más notorios. A pesar de que son una obstrucción de los poros difícil de eliminar, debes saber que hay muchas soluciones para prevenir su aparición.
¿Qué son los puntos negros?
Los puntos negros son una forma de acné que se produce cuando los poros de la piel se obstruyen con sebo, células muertas, restos de contaminación o maquillaje oclusivo. A diferencia de los granos, no tienen una capa de piel que los cubra, por lo que, al estar en contacto con el aire, el contenido del poro se oxida y adquiere un color negro.
¿Por qué salen los puntos negros?
Si bien, hay pieles que tienen más tendencia a presentar puntos negros debido a la genética, existen varias causas que favorecen su aparición. Estas son algunas de las más comunes:
Inadecuada limpieza facial: No limpiar tu rostro adecuadamente es uno de los principales culpables. El exceso de suciedad, el maquillaje y los aceites naturales se acumulan y tapan los poros. Con el tiempo, esta acumulación se oxida y forma puntos negros.
Deshidratación: Cuando la piel está deshidratada, puede compensar esta falta produciendo más grasa de lo normal, lo que provoca que los poros se obstruyan más fácilmente.
Contaminación: Las áreas urbanas son más propensas a estar repletas de partículas contaminantes que se depositan sobre la piel. Estas partículas pueden entrar en los poros y mezclarse con el sebo, aumentando la posibilidad de que se formen puntos negros.
Fotoexposición: La exposición prolongada al sol sin la protección adecuada puede resecar la piel y alterar la producción de sebo. Sumado a esto, los rayos UV dañan el colágeno de la piel, lo que puede provocar que los poros se agranden, facilitando la acumulación de grasa y células muertas en su interior.











































