Candidata
Doña Claudia está cubierta con medallas de oro y plata;
esperemos al uno de octubre para ver a Doña Claudia.
El mapache Guasón.
En el siglo pasado, la primera mujer presidenta en América, fue Isabel de Perón, esposa del dictador argentino Juan Domingo Perón. No confundirla con Eva Duarte, Evita, que sólo llegó a vice presidenta.
Después, en Argentina, llegaron otras mujeres que alcanzaron la presidencia, pero en el resto de nuestro continente —sobre todo en el norte— no han existido presidentas; quizás la más cercana en los últimos años fue Hillary Clinton, quien casi lo logra.
En ese contexto, el pasado 15 de agosto, Claudia Sheinbaum Pardo recibió su constancia de mayoría de votos, que la acredita como presidenta electa de México. Y tomará posesión del cargo el próximo primero de octubre, y AMLO deberá retirarse a la vida privada.
Al menos eso espera la ciudadanía, es decir, que no se interponga en las decisiones de Claudia y no trate de seguir gobernando en la trastienda.
Así las cosas, a partir de esa fecha veremos a la verdadera Claudia, cuando asuma la primera magistratura de nuestro país y logre resolver la complicada trama que le heredará AMLO.
Falta poco.
Yo también soy Pueblo.
Por allí nos encontraremos.


































