Luego de cosechar varios logros, entre ellos los prototipos de un auto solar o una despulpadora desmucilaginadora de café, Julio R. Palau Ranz desarrolló un libro que acompañará su nuevo diplomado sobre cata de café y mezcal en la universidad virtual Seres.
Al igual que el programa académico, este libro está dirigido al público en general, como una manera de generar conocimientos de utilidad diaria, pero que al mismo tiempo tenga el potencial de impulsar dos bienes característicos del estado.

El libro, compuesto por nueve capítulos, es uno de los tres productos que Palau Ranz busca impulsar. Junto al diplomado y el ejemplar, el tercero es desarrollar nuevas catas y así conocer e impulsar a las industrias del mezcal y del café.
En Oaxaca, donde hay un gran número de productores de café y mezcal, el también asesor de empresas sociales señala que la idea es propiciar “el acceso de la gente para que conozca los diferentes productos que tenemos en Oaxaca”. Por una parte, el mezcal, que “es propio de los oaxaqueños, nuestro, nació acá”; pero también el café, que aunque tiene otro origen, “ya lo adoptamos y tenemos una denominación de origen, el café Pluma”.

Previo al inicio del diplomado, que se espera en aproximadamente dos meses, Palau Ranz cuenta que el libro Diplomado en cata de café y mezcal abarca aspectos como la historia del café y del mezcal, sus variedades, procesos de elaboración, los tipos de bebidas que se elaboran a partir de los granos de café o los agaves y sus características y propiedades.
Qué es una cata, cómo se desarrolla esta, además de los mitos y frases famosas en torno al café y mezcal son otros de los aspectos que se abordan en el libro, al igual que en el diplomado.
El libro está en proceso de registro ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor. La idea es que el ejemplar se comparta desde una plataforma digital, en la cual podrá ser adquirido y consultado por toda persona interesada en el tema de la cata de café y mezcal, apunta el autor, quien está asociado a la universidad Seres.

En un contexto donde la pandemia está presente, Palau señala que si bien los programas de la universidad nacieron siendo virtuales, el diplomado del que se desprende el libro cuenta ya con antecedentes de cambios en la educación, observados incluso unos años previos a la emergencia entre el estudiantado.
“Ya no querían estudiar cuatro años y perder ese tiempo de su vida por un papel que no les iba a servir para nada. Entonces empezamos a hacer el cambio dos años antes de la pandemia para tener una oferta educativa más acorde a sus necesidades: estudiar algo rápido, en máximo un año seis meses, y ponerse a trabajar luego. Ya no les importa tanto el título, lo que quieren es el conocimiento para poder enfrentar los retos que tenemos hoy en día”, explica.











































