Con más de cuatro décadas de experiencia entre toneladas de concreto, acero y escombros, el rescatista mexicano Héctor Méndez, conocido como el “Topo Mayor”, difundió una serie de recomendaciones para enfrentar una de las situaciones más críticas durante un terremoto: quedar atrapado tras el colapso de un edificio.
Las sugerencias fueron compartidas después de su participación en las labores de rescate realizadas tras los sismos registrados en Venezuela el pasado 24 de junio, donde equipos especializados trabajaron en estructuras colapsadas y zonas de alto riesgo.
Méndez, fundador de Topos Azteca, destacó que la ubicación dentro del inmueble y la posición del cuerpo pueden influir en las probabilidades de supervivencia.
LA POSICIÓN DEL CUERPO, UN FACTOR DETERMINANTE
De acuerdo con el rescatista, una de las principales recomendaciones es evitar movimientos bruscos durante un colapso y adoptar posiciones que permitan reducir riesgos.
Entre sus principales consejos se encuentran:
EN PISOS SUPERIORES, BUSCAR LA PARTE MÁS ALTA
Méndez explicó que, si un edificio comienza a ceder, las personas que se encuentran en niveles superiores podrían tener mayores posibilidades de sobrevivir al permanecer en la zona más alta de los restos estructurales.
La recomendación, según sus experiencias en rescates, es dirigirse hacia la azotea cuando exista tiempo suficiente y condiciones para hacerlo.
LA “POSICIÓN DE ESTRELLA DE MAR”
El rescatista recomienda colocarse boca abajo, con brazos y piernas extendidos, una postura que compara con una estrella de mar.
La finalidad es evitar que el cuerpo ruede durante la caída o quede en una posición vulnerable ante el movimiento de los escombros.
Méndez advierte que permanecer boca arriba puede aumentar el riesgo, debido a que el movimiento de brazos y piernas puede provocar desplazamientos peligrosos durante un derrumbe.
LOS ESPACIOS VITALES PUEDEN MARCAR LA DIFERENCIA
Para quienes se encuentran en pisos intermedios, el especialista señala la importancia de identificar zonas conocidas como “espacios vitales” o “triángulos de la vida”.
Estos puntos pueden formarse cuando muebles resistentes o elementos estructurales impiden que los escombros ocupen completamente un área, dejando pequeños espacios donde una persona podría permanecer protegida.
Aunque esta técnica ha generado debate entre especialistas en seguridad sísmica, Méndez sostiene que la experiencia acumulada en rescates permite identificar patrones que pueden ayudar durante una emergencia.
CUATRO DÉCADAS ENTRE TERREMOTOS Y RESCATES
Héctor Méndez fundó Topos Azteca después del terremoto de 1985 en Ciudad de México, una tragedia que marcó su vida y lo llevó a dedicarse al rescate voluntario.
Desde entonces, su brigada ha participado en operaciones de ayuda en más de 20 países, atendiendo emergencias provocadas por terremotos y otros desastres.
A sus 80 años, el llamado “Topo Mayor” continúa participando en misiones de búsqueda y rescate.
SU ÚLTIMA MISIÓN: LOS SISMOS DE VENEZUELA
Tras los terremotos que afectaron Venezuela el pasado 24 de junio, Méndez colaboró en las labores de búsqueda en Caracas y La Guaira, una de las zonas más afectadas.
En esos trabajos participó en la recuperación de víctimas entre los restos del edificio Petunia, con el objetivo de entregar los cuerpos a sus familias.
“NO SOY POLÍTICO, SOY RESCATISTA”
Durante su estancia en Venezuela, Méndez también generó conversación en redes sociales después de responder a una entrevista en la que, según relató, se intentó vincular su labor humanitaria con reconocimientos políticos.
“Yo no soy político, soy rescatista”, fue la frase con la que defendió la independencia de su trabajo y señaló que su prioridad era ayudar a las víctimas.
El episodio abrió un debate sobre la separación entre las labores humanitarias y los intereses políticos.
LA PREVENCIÓN, UNA HERRAMIENTA ANTE LOS DESASTRES
Los terremotos no pueden evitarse, pero la preparación puede reducir riesgos. Especialistas recomiendan conocer las rutas de evacuación, participar en simulacros, mantener la calma durante un movimiento telúrico y seguir las indicaciones de cuerpos oficiales de emergencia.
Las experiencias de rescatistas como Héctor Méndez recuerdan que, ante un desastre, cada decisión puede ser determinante.










































