La aeronave utilizada para trasladar a Ismael “El Mayo” Zambada y a Joaquín Guzmán López hacia Estados Unidos, donde ambos fueron detenidos el 25 de julio de 2024, presentaba múltiples modificaciones estructurales y electrónicas que despertaron el interés de los investigadores federales, de acuerdo con un informe del Buró Federal de Investigaciones (FBI) difundido por Aristegui Noticias.
El documento, al que el medio tuvo acceso, detalla que el Beechcraft King Air fue sometido a diversas alteraciones a lo largo de varias décadas, entre ellas la manipulación de su número de serie, la instalación de un tanque adicional de combustible y la remoción de equipos de navegación y seguridad.
UNA AERONAVE CON IDENTIDAD ALTERADA
Uno de los hallazgos más relevantes fue que el número de serie visible en la puerta de la cabina no correspondía al original.
Tras desmontar distintos paneles del fuselaje, especialistas del FBI establecieron que la aeronave, fabricada en 1976, había sido registrada originalmente con otra identificación y que la matrícula utilizada durante el vuelo había sido clonada.
Además, el informe señala que el avión fue reconstruido en distintas etapas de su vida útil y repintado al menos en tres ocasiones.
Los agentes también detectaron la instalación de un tanque interno que ampliaba significativamente su autonomía de vuelo. Una modificación que permitía recorrer mayores distancias sin necesidad de escalas.
EQUIPOS RETIRADOS Y RASTROS BORRADOS
La inspección reveló que la aeronave carecía de varios sistemas considerados esenciales para la navegación y la seguridad aérea.
Entre las anomalías documentadas se encuentran la ausencia de la grabadora de voz de cabina, el retiro del transmisor localizador de emergencia (ELT), la eliminación de placas de identificación de los motores, cableado cortado, paneles desmontados y modificaciones en el tren de aterrizaje.
Asimismo, el sistema de localización había sido desactivado y los registros electrónicos de vuelo fueron eliminados.
El FBI también concluyó que el sistema de aviónica no correspondía a la configuración original del fabricante.
EL FBI EXHIBE EL AVIÓN COMO PIEZA HISTÓRICA
La agencia estadounidense presentó públicamente la aeronave al anunciar su donación al War Eagles Air Museum, en Nuevo México. Donde permanecerá en exhibición durante al menos dos años como parte de una muestra dedicada a operaciones consideradas de alto impacto.
Durante la ceremonia, el agente especial Conal L. Whetten calificó el caso como una “operación altamente compleja, secreta y audaz”. Mientras se exhibieron imágenes del momento en que ambos presuntos líderes del Cártel de Sinaloa descendieron del avión bajo custodia de agentes federales.
LAS DUDAS SIGUEN SIN RESPUESTA
Pese a los nuevos detalles técnicos, el informe no aclara uno de los aspectos más controvertidos del caso: cuál fue el grado de participación de las autoridades estadounidenses durante la fase de la operación desarrollada en territorio mexicano.
Tampoco identifica al piloto que condujo la aeronave desde Culiacán hasta Santa Teresa, Nuevo México.
De acuerdo con el Departamento de Estado de Estados Unidos, esa persona “no era empleado del gobierno estadounidense ni ciudadano de ese país”. Una afirmación que, hasta ahora, no ha permitido conocer quién estuvo al mando del vuelo.
MÉXICO SIGUE ESPERANDO RESPUESTAS
Desde la captura de ambos presuntos integrantes del Cártel de Sinaloa, el Gobierno de México ha solicitado información sobre el operativo.
La Fiscalía General de la República requirió datos relacionados con el número de serie auténtico del avión, los registros aeronáuticos y la documentación sobre su ingreso a territorio estadounidense. Sin embargo, hasta ahora no se ha informado públicamente si todas esas solicitudes fueron respondidas.
Mientras tanto, Ismael “El Mayo” Zambada y Joaquín Guzmán López permanecen sujetos a proceso en Estados Unidos, en espera de las audiencias judiciales programadas para los próximos meses.










































