Un caso de presunto maltrato animal ocurrido en San Agustinillo, municipio de Santa María Tonameca, en la Costa de Oaxaca, generó indignación entre habitantes y organizaciones protectoras. Esto, luego de que una perrita de raza xoloitzcuintle fuera localizada sin vida, con signos de haber sido quemada y en avanzado estado de descomposición.
La denuncia fue difundida públicamente por Claudia Mamet, fundadora de la asociación protectora Dogs of Puerto Ángel. Quien señaló que la mascota desapareció el viernes 3 de julio y fue encontrada dos días después en circunstancias que, dijo, apuntan a un posible acto de crueldad.
“A las seis de la noche esa perra se desapareció de su casa en San Agustinillo… la casa está encerrada. Entonces no había manera de que la perra saliera sola”, relató la activista.
EL HALLAZGO GENERÓ DUDAS ENTRE LA FAMILIA
De acuerdo con el testimonio recabado, la familia comenzó a sospechar que algo extraño ocurría cuando vecinos reportaron olores desagradables provenientes de la zona.
La mascota fue encontrada el domingo 5 de julio. Esto, después de que sus dueños salieron de su vivienda durante unos minutos.
“Cuando llegaron encontraron a su perra quemada, como con dos días de descomposición. Entonces, ¿qué pasó? ¿Cómo llegó la perra a su casa en esos diez minutos?”, cuestionó la representante de Dogs of Puerto Ángel.
Según su versión, la familia observó que una reja estaba ligeramente movida y habría encontrado indicios que les hicieron pensar que el cuerpo pudo haber sido trasladado desde otro punto.
DENUNCIAN IRREGULARIDADES EN EL PROCESO LEGAL
Tras el hallazgo, los propietarios acudieron ante la autoridad ministerial para presentar una denuncia. Sin embargo, denunciaron que no recibieron información suficiente sobre el procedimiento que debía seguirse para preservar posibles evidencias.
Claudia Mamet aseguró que la familia acudió a la Fiscalía en Pochutla, donde se inició el trámite, pero señaló que no se les proporcionó un número de expediente de manera inmediata ni se les indicó cómo conservar el cuerpo del animal para una posible necropsia.
“Ni explicaron cómo deberían guardar el cuerpo del animal, porque en casos de maltrato animal tienes que mantener el cuerpo en un estado bien para un perito”, afirmó.
Ante la falta de indicaciones y debido al estado de descomposición, el cuerpo fue enterrado el domingo por la noche, situación que ahora complica la obtención de pruebas periciales.
PIDEN PERITAJE PARA DETERMINAR LA CAUSA DE MUERTE
De acuerdo con el especialista Norberto López, el caso debió ser tratado desde una perspectiva técnica y legal, ya que los indicios debieron ser resguardados desde el inicio de la denuncia.
“Se supone que una vez que se hace la denuncia, los indicios se tienen que resguardar. El perrito era un indicio, el lugar en donde se encontró es otro indicio”, explicó López.
Añadió que una investigación de este tipo requiere protocolos específicos. Además cuestionó que el análisis pericial se haya programado varios días después.
“Aquí sería lo irregular, pues el hecho de que después de ocho días quieran seguir con el procedimiento”, señaló.
INDIGNACIÓN EN REDES Y LLAMADOS DE JUSTICIA POR EL CASO DE LA PERRITA EN SAN AGUSTINILLO
El caso de la xoloitzcuintle localizada sin vida y con signos de presunta crueldad generó una ola de indignación entre usuarios de redes sociales. Quienes exigieron a las autoridades una investigación clara y castigo para quien resulte responsable.
En las publicaciones difundidas sobre el caso, decenas de personas etiquetaron a la Fiscalía General del Estado de Oaxaca, organizaciones protectoras de animales y figuras públicas para solicitar atención inmediata y seguimiento al expediente.
“Justicia para este perrito por favor”, “Justicia para el pequeñín” y “que este acto vil y cobarde no quede así” fueron algunos de los mensajes que se repitieron entre los comentarios.
Otros usuarios pidieron la intervención de colectivos especializados en defensa animal, mencionando a organizaciones como La Ranita de Nogales. Así como a activistas y comunicadores dedicados a visibilizar casos de maltrato animal.
También hubo llamados dirigidos a autoridades estatales para que se garantice una investigación con peritajes adecuados. Algunos comentarios señalaron la necesidad de que el caso no quede impune y reclamaron mejores protocolos para atender denuncias de violencia contra animales.
Entre las reacciones destacó la solicitud de apoyo de especialistas veterinarios para realizar estudios forenses que permitan determinar las causas de muerte y aportar elementos a la investigación.
La conversación digital reflejó principalmente enojo, tristeza y exigencias de justicia, aunque también aparecieron comentarios aislados con expresiones ofensivas y señalamientos sin sustento. Lo que evidencia la fuerte carga emocional que ha generado el caso.
Mientras continúan los reclamos ciudadanos, usuarios coinciden en un punto central: que los hechos sean esclarecidos mediante una investigación formal y que, si se confirma la existencia de un delito, los responsables enfrenten las consecuencias legales correspondientes.
PROTECTORES ALERTAN SOBRE FALLAS EN ATENCIÓN A CASOS DE MALTRATO
La organización difundió un llamado de auxilio en redes sociales para solicitar apoyo de especialistas y autoridades. Argumentando que el paso del tiempo podría afectar la posibilidad de obtener pruebas científicas.
En su publicación señalaron:
“El tiempo es crucial. Cada hora que pasa dificulta la obtención de pruebas que podrían ayudar a buscar justicia para este animal y su familia”.
También solicitaron apoyo de un médico veterinario forense que pudiera realizar una necropsia y determinar oficialmente la causa de muerte.
El caso vuelve a abrir el debate sobre la atención institucional a denuncias de maltrato animal en Oaxaca. Donde organizaciones civiles han señalado la necesidad de contar con protocolos claros, personal especializado y mayor información para quienes buscan denunciar agresiones contra animales.
Finalmente, hasta el momento, no existe una persona señalada formalmente como responsable ni una resolución oficial sobre las causas de muerte de la mascota. Cualquier responsabilidad deberá determinarse mediante una investigación con pruebas y conforme al debido proceso.










































