La reciente edición del certamen de Diosa Centéotl, en el que fue elegida la joven afromexicana Enid Azucena Torres Agustiniano, de Santiago Pinotepa Nacional, se convirtió en un foro que evidenció la violencia que sacude a Juchitán de Zaragoza, así como otros problemas sociales que afectan a las comunidades de las 44 participantes.
“En Juchitán nos están quitando la paz, la tranquilidad, la seguridad de nuestras calles, ya no basta con ser el roble que todo lo aguanta mientras nuestros hogares se están desmoronando”, expresó Amanda Martínez, representante de Juchitán en el certamen que se realizó los días 26 y 27 de junio en el teatro Macedonio Alcalá, ciudad de Oaxaca.
“Duele ver que nos están quitando todo, es momento de que se escuche nuestro grito de justicia porque sostener la vida no debería de costarnos la nuestra”, exclamó ante el público sobre la violencia que ha hecho de Juchitán uno de los focos rojos del estado, debido a los homicidios dolosos.
En los últimos años, el concurso para elegir a la representante de Diosa Centéotl, figura central de las fiestas de “Julio, mes de la Guelaguetza”, se ha convertido en un foro de discusión y denuncia sobre temas como la apropiación cultural, el sentido de la fiesta misma y su acceso para la población en general.
Desorganización en concurso y elitización

El concurso también mostró la desorganización por parte de la Secretaría de las Culturas y Artes (Seculta), encargada del mismo, y del ayuntamiento de Oaxaca de Juárez, pues ante la ocupación de la Plaza de la Danza para el Mundial Vecinal la elección que por años se había realizado al aire libre se trasladó al teatro Macedonio Alcalá y por lo cual se tuvo que cancelar el concierto que la Orquesta Sinfónica de Oaxaca tenía programado en él durante el 26 de mes.
Aunque la Seculta tampoco optó por trasladar el concierto al jardín El Pañuelito, que también ha sido sede de la elección a la representante de la Diosa Centéotl.
Para algunas personas, esta desorganización afectó a quienes tuvieron complicaciones para obtener los boletos de acceso gratuito al recinto y a quienes tuvieron que esperar varias horas bajo el sol. Llevar el certamen al teatro también fue considerado por otros como la elitización de la cultura, al ser el teatro un espacio al que no todas las personas ingresan por la idea de que es de acceso restringido o para un solo público, a diferencia de los espacios al aire libre.
La elección se realizó en dos etapas en el Teatro Macedonio Alcalá, “donde 44 representantes de las ocho regiones del estado compartieron la memoria, lenguas, saberes y tradiciones de sus comunidades”, explicó la dependencia sobre un concurso que también abarcó aspectos del “contexto social y territorial de sus municipios; identidad cultural, tradiciones y costumbres; acciones que realizan en beneficio de sus comunidades; empoderamiento social, político y económico de las mujeres, entre otras”.











































