Lo que debía ser una exposición sobre identidad, cultura y tradiciones durante el certamen para elegir a la Diosa Centéotl 2026 se convirtió en uno de los momentos más significativos de la noche, cuando la representante de Juchitán de Zaragoza, Amanda Martínez Vázquez, utilizó el escenario para denunciar la violencia que enfrenta su municipio y visibilizar la realidad cotidiana de miles de familias del Istmo de Tehuantepec.
VIDEO| “¡Nos están quitando la paz!” El grito de Juchitán irrumpe en el certamen de la diosa Centéotl 2026.https://t.co/GcsSlI5Qxl pic.twitter.com/i9bzR1xNX6
— El Imparcial de Oaxaca (@ImparcialOaxaca) June 29, 2026
Con un mensaje firme y emotivo, la joven decidió ir más allá del discurso tradicional sobre las riquezas culturales de su pueblo para hablar de la inseguridad que, aseguró, ha trastocado la vida de la comunidad.
“Hablar de fiestas y tradiciones es decir que no estoy diciendo la verdad, porque en Juchitán nos están quitando la paz, la tranquilidad, la seguridad de nuestras calles”.
La frase provocó una inmediata reacción entre los asistentes y rápidamente comenzó a difundirse en redes sociales.
“ES MOMENTO DE QUE ESCUCHEN NUESTRO GRITO DE JUSTICIA”
Lejos de limitarse a una crítica, Amanda Martínez describió el impacto que la violencia tiene sobre las familias juchitecas.
“Ya no basta con ser el roble que todo lo aguanta, mientras nuestros hogares se están desmoronando; duele ver que nos están quitando todo. Es momento de que escuchen nuestro grito de justicia, porque sostener la vida no debería de costarnos la nuestra”.
Su intervención reflejó una preocupación que desde hace varios años ha sido expresada por habitantes, comerciantes y transportistas del municipio, quienes han denunciado problemas relacionados con la inseguridad y diversos delitos.
EL HOMENAJE A LAS MUJERES QUE SOSTIENEN A JUCHITÁN
Además de la denuncia, la representante dedicó buena parte de su mensaje a reconocer el papel de las mujeres zapotecas, a quienes describió como el principal sostén de la economía y la vida comunitaria.
“Ser mujer en Juchitán es sinónimo de resistencia; somos quienes despertamos al sol antes de que nos despierte a nosotras.”
También rindió homenaje a las bordadoras, panaderas, comerciantes y trabajadoras que diariamente enfrentan condiciones adversas para sacar adelante a sus familias.
“No nos define un título académico ni una cuenta bancaria; nos define el valor de no rendirnos ante la adversidad, nos define la dignidad con la que, aun en la crisis y la discriminación, levantamos el canasto con la frente en alto”.
UNA VOZ QUE REPRESENTÓ A TODA UNA COMUNIDAD
En la parte final de su participación, Amanda Martínez dejó claro que su presencia en el certamen no respondía únicamente a una aspiración personal, sino al compromiso de representar a quienes viven la realidad de Juchitán.
“Yo no vengo solo a hablar por mí; vengo a honrar el sacrificio y el esfuerzo de todos aquellos juchitecos y juchitecas que hicieron posible que yo esté aquí”.
Y concluyó con un mensaje de esperanza y resistencia cultural:
“Nuestra cultura no se rinde, no se quiebra y no se olvida, porque mientras haya una mujer zapoteca de pie, habrá lucha, habrá historia y habrá fruto”.
CUANDO LA CULTURA SE CONVIERTE EN DENUNCIA
El discurso evidenció cómo uno de los principales escaparates culturales de Oaxaca también puede convertirse en un espacio para expresar las preocupaciones sociales de las comunidades.
Finalmente, más allá de la competencia, la participación de la representante de Juchitán colocó en el centro del debate la situación de violencia que enfrenta uno de los municipios más importantes del estado y recordó que preservar las tradiciones también implica garantizar condiciones de seguridad para quienes las mantienen vivas.










































