En el corazón del Valle de Tlacolula, las Cuevas Prehistóricas de Yagul y Mitla resguardan algunos de los testimonios más valiosos sobre los orígenes de la vida sedentaria en el continente americano. Este paisaje cultural excepcional conserva evidencias de los primeros habitantes de la región y de los procesos que transformaron la historia humana, al marcar la transición de grupos cazadores-recolectores hacia comunidades agrícolas que dieron origen a las grandes civilizaciones mesoamericanas.
En el marco del 27 aniversario del Monumento Natural Yagul, especialistas y autoridades destacan el valor de este territorio, reconocido internacionalmente por albergar vestigios de ocupación humana prehistórica, arte rupestre y algunas de las evidencias más antiguas de domesticación de plantas en América.
Uno de los sitios más relevantes es la cueva de Guilá Naquitz, donde se han encontrado restos de calabaza con una antigüedad cercana a los 10 mil años, así como algunas de las evidencias más tempranas del maíz domesticado, elementos que permiten comprender el surgimiento de la agricultura en la región.

Ubicado en el municipio de Tlacolula de Matamoros, Yagul fue decretado Área Natural Protegida con la categoría de Monumento Natural el 24 de mayo de 1999. Su nombre proviene del zapoteco y puede interpretarse como “árbol o palo viejo” o bien “pueblo viejo”, reflejando la profunda herencia cultural que caracteriza a este lugar.
Además de su riqueza arqueológica, Yagul constituye uno de los principales refugios de biodiversidad del Valle de Oaxaca. Sus cerros, macizos rocosos, planicies, vegetación y cuerpos de agua albergan una amplia variedad de especies, entre ellas lagartijas, víboras ratoneras, de cascabel y coralillo; aves como colibríes, cenzontles, halcones y aguilillas; así como mamíferos como zorros, zorrillos, tlacuaches y conejos. También resguarda un banco de germoplasma con especies nativas de la región.
La relevancia de este patrimonio fue reconocida en el año 2000, cuando el Instituto Nacional de Antropología e Historia lo declaró Zona de Monumentos Arqueológicos. Una década después, la UNESCO le otorgó el reconocimiento como Patrimonio Cultural de la Humanidad por su valor universal excepcional.
A 27 años de su declaratoria como Monumento Natural, Yagul continúa revelando capítulos fundamentales de la historia de Oaxaca, México y la humanidad, consolidándose como un espacio donde convergen la riqueza cultural, arqueológica y ambiental de una de las regiones más importantes de Mesoamérica.










































