Ante un historial de mototaxis vinculados a hechos delictivos y al crimen organizado, el gobierno de Oaxaca puso en marcha un plan para reordenar el transporte en la ciudad bajo el proyecto “Plan Juchitán por la paz, la justicia y el bienestar”, también conocido como “Pacto por la Paz de Juchitán”, iniciado en abril de 2026.
La medida establece que todas las unidades deberán portar uniformes oficiales, foto del conductor, placas visibles, logotipos e incluso un chip de rastreo para monitorear recorridos y horarios.
El titular de la Secretaría de Gobierno detalló:
“Se está reordenando el transporte. Todos los mototaxis de Juchitán deben estar uniformados y portar la fotografía del conductor. No se permitirá que menores de edad conduzcan, y cada unidad tendrá que tener placas y logotipo. Incluso estamos trabajando en un chip que nos permitirá saber a dónde se mueve el mototaxi y qué horarios está circulando, porque el mototaxismo estaba muy vinculado a la comisión de delitos”.
RESISTENCIA Y TEMOR ENTRE LOS CONDUCTORES
El cambio no ha sido bien recibido por todos. Algunos mototaxistas señalan que estas medidas los estigmatizan como delincuentes. José “N”, con más de diez años de experiencia, afirmó:
“No todos estamos involucrados en cosas malas, pero ahora nos tratan como criminales. Nos dan licencias y chips, pero la autoridad tiene que respetar nuestro trabajo. Esto genera miedo y desconfianza”.
Según líderes locales del sector, algunos mototaxistas planean manifestaciones si consideran que las medidas se aplican de manera arbitraria o desigual, advirtiendo que el conflicto social podría escalar si no hay diálogo.
USUARIOS RESPALDAN MEDIDA, PERO HAY DUDAS
Por otro lado, usuarios de mototaxi celebran el esfuerzo gubernamental por garantizar seguridad y orden. María López, madre de familia, dijo:
“Es necesario. Hay mototaxis que intimidan y conducen sin reglas. Si esto nos da seguridad, bienvenido sea”.
Sin embargo, especialistas en movilidad advierten que la efectividad de la medida depende de supervisión constante y sanción real contra unidades irregulares, no solo de regulaciones formales.
LICENCIAS, CHIPS Y CONTROL: EL FUTURO DEL TRANSPORTE EN JUCHITÁN
Desde el primer día de implementación, casi 400 mototaxistas acudieron a tramitar su licencia, superando las expectativas de las autoridades. La estrategia también incluye coordinación con Policía Estatal, Policía Vial y SEGO, con el objetivo de eliminar irregularidades y vínculos del transporte con delitos y el crimen organizado.
El funcionario agregó:
“Siempre va a haber quejas de quienes no quieren cumplir la ley… pero vean cuántos objetivos prioritarios que la Marina, que la Defensa, que la Guardia, que la Fiscalía están deteniendo… es tremendo lo que se está haciendo allá”.
UN DESAFÍO DE SEGURIDAD Y SOCIEDAD
Expertos advierten que más allá de uniformes y chips, el éxito del plan dependerá de la implementación constante y justa, así como del respaldo comunitario para que los cambios no se perciban como persecución.
Por ahora, la medida marca un antes y un después para el mototaxismo en Juchitán, un sector históricamente ligado a la informalidad y, en algunos casos, a delitos.
Mientras autoridades y mototaxistas ajustan sus posturas, los ciudadanos esperan que el plan transforme la movilidad y reduzca los riesgos en las calles, sin generar un conflicto social mayor.








































