Un tigrillo hembra, de aproximadamente nueve meses de edad, fue asegurado dentro de un domicilio de San Pablo Huitzo, Oaxaca, luego de una denuncia ciudadana que alertó sobre la posesión de un ejemplar de vida silvestre.
El felino fue localizado el pasado 5 de agosto durante una inspección realizada con apoyo de elementos de la Guardia Nacional. Aunque presentaba aparentemente buenas condiciones físicas, su presencia dentro de una vivienda generó una situación de preocupación debido a que se trata de una especie protegida.
El animal se encontraba libre dentro del inmueble y no estaba confinado en una jaula. Sin embargo, lo que más llamó la atención de los inspectores fue su comportamiento frente a las personas.
EL TIGRILLO YA ESTABA HABITUADO A LOS HUMANOS
Durante la diligencia, el ejemplar permitió que las personas se acercaran y lo manipularan, una conducta que no corresponde normalmente a un animal silvestre.
El reporte describe que presentaba un “evidente grado de habituación al contacto humano” y que permitía el acercamiento y manejo “sin manifestar un comportamiento propio de un ejemplar silvestre”.
Esta condición podría complicar una eventual liberación, debido a que un animal demasiado acostumbrado a los seres humanos puede tener dificultades para reconocer amenazas, evitar asentamientos o buscar alimento por cuenta propia.
Por ello, el rescate no termina con retirar al felino del domicilio. Su rehabilitación y la evaluación de sus capacidades serán determinantes para saber si puede regresar a su entorno natural.
NO HABÍA DOCUMENTOS PARA ACREDITAR SU PROCEDENCIA
Durante la inspección tampoco se presentó documentación que demostrara de dónde provenía legalmente el tigrillo.
El reporte establece que “no se presentó ninguna documentación para acreditar la legal procedencia del felino”.
Además, el ejemplar no contaba con ningún sistema de marcaje que permitiera determinar su procedencia.
Ante esta situación, se inició un procedimiento administrativo y el animal fue asegurado de manera precautoria.
La falta de documentos adquiere especial importancia porque no se trata de una especie que pueda ser mantenida legalmente como una mascota común. Su manejo se encuentra sujeto a una regulación específica debido a su condición de conservación.
DE HUITZO A HIDALGO
Después del aseguramiento, el tigrillo fue trasladado a un Predio o Instalación que Maneja Vida Silvestre (PIMVS) ubicado en Pachuca, Hidalgo.
El sitio cuenta con infraestructura y personal especializado para su manejo, resguardo y eventual rehabilitación.
La autoridad informó que el destino definitivo del felino todavía no está determinado.
“Posteriormente se determinará si el felino es candidato para su liberación en su hábitat natural”, establece el comunicado.
La decisión dependerá de la evaluación de su estado físico, comportamiento y capacidad para sobrevivir en condiciones naturales.
ES UNA ESPECIE EN PELIGRO DE EXTINCIÓN
El caso adquiere mayor relevancia por la situación que enfrenta el Leopardus wiedii, conocido como tigrillo.
De acuerdo con la información proporcionada, la especie se encuentra “en peligro de extinción de acuerdo con la NOM-059-SEMARNAT-2010”.
Además, está incluida en el Apéndice I de CITES, instrumento internacional que establece controles estrictos para el comercio de especies amenazadas.
Esto significa que cada ejemplar adquiere un valor especial para la conservación de la especie.
La extracción de animales silvestres de su hábitat, su comercialización y su mantenimiento irregular pueden contribuir a disminuir poblaciones que ya enfrentan amenazas derivadas de la pérdida y transformación de sus ecosistemas.
QUE ESTÉ SANO NO SIGNIFICA QUE PUEDA SER MASCOTA
Aunque el tigrillo fue encontrado en “aparente buen estado físico y de salud”, la condición en la que estaba representa un desafío para las autoridades ambientales.
El principal problema no era una lesión visible, sino el grado de adaptación que había desarrollado hacia las personas.
Un ejemplar silvestre que permite fácilmente el contacto humano puede haber perdido algunas de las respuestas necesarias para sobrevivir en libertad.
Por eso, el objetivo de la rehabilitación será determinar si puede recuperar comportamientos naturales antes de considerar una posible liberación.
UNA DENUNCIA DESTAPÓ LA POSESIÓN
El aseguramiento fue posible a partir de una denuncia ciudadana sobre la posesión de un ejemplar de vida silvestre.
La intervención permitió retirar al animal del domicilio y trasladarlo a un espacio especializado, donde permanecerá mientras se resuelve su situación.
La autoridad ambiental señaló que continuará atendiendo este tipo de reportes y verificando el cumplimiento de la legislación.
El caso deja también una advertencia para quienes adquieren o mantienen animales silvestres como si fueran mascotas: la habituación a las personas puede poner en riesgo al propio ejemplar y dificultar su regreso a la naturaleza.
Finalmente, en el caso del tigrillo de Huitzo, ahora serán las evaluaciones especializadas las que determinen si todavía tiene posibilidades de volver al monte o si deberá permanecer bajo cuidado humano especializado.




































